STAFF / NTRZACATECAS.COM
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ZACATECAS. Con el propósito de hablar sobre la bioconstrucción, la Unidad Académica de Ingeniería I de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), a través del Programa de Ingeniería Civil y en coordinación con el Centro de Aprendizaje y Servicios Estudiantiles (CASE), llevó a cabo la conferencia titulada Construyendo casas con tierra, impartida por el fundador de Hacker Garage, Luis Daniel Beltrán Girón.

Al dirigirse a los estudiantes, el ponente expresó que a pesar de tener una formación completamente tecnológica y ser uno de los primeros usuarios de internet en México, uno de sus sueños era vivir en un lugar alejado de la sociedad, ya que se considera un apasionado de la naturaleza; por esta razón construyó su propia casa sustentable en 2011, basada en principios de bioconstrucción y permacultura como una técnica innovadora.

Al hablar sobre permacultura, el ponente manifestó que se refiere a un sistema de diseño que busca la creación de asentamientos humanos sostenibles, ecológicamente sanos y viables en materia económica, es decir, asentamientos capaces de satisfacer las necesidades humanas, sin explotar recursos y mucho menos contaminar.

Beltrán Girón explicó que reciben el nombre de bioconstrucción todos aquellos sistemas de edificación realizados con materiales de bajo impacto ambiental, mediante procesos sencillos y de bajo costo, por lo que recomendó ampliamente utilizar este tipo de construcción.

En este sentido, destacó cuatro técnicas para hacer bioconstrucción, una de ellas es la de hacer casas con pacas de paja: la segunda técnica recibe el nombre de “cob”, la cual es una mezcla de arcilla, paja y arena, refiriéndose a ella como una obra de arte, pues da la oportunidad de ir moldeando las construcciones; la tercer técnica es la de adobe, y la última se llama súper adobe o “choriadobe” como él la designa, ya que en su estructura se utilizan costales rellenos de tierra acomodados en forma de chorizo.

Detalló que esta última técnica de bioconstrucción fue la que él se dedicó a estudiar e investigar,  siendo que en 2011 compró un terreno en Zacatecas donde construyó su propia vivienda que, aunque está alejada de la ciudad, cuenta con todos los servicios de primera necesidad y tecnológicos, como internet y  señal telefónica.

Aseguró que la  materia prima es tierra del mismo lugar con la cual se crean los costales, y que su forma similar a la de un huevo es lo que le da resistencia sísmica a la casa. Además estas viviendas tienen  una buena calidad de iluminación, calefacción y ventilación, y sobre todo son  construcciones que mayormente resultan de precio accesible.

Asimismo, agregó que esta técnica le permitió construir casas sustentables, térmicas, resistentes a sismos, y 30 por ciento más económicas que las viviendas de interés social para las personas que sufrieron daños ocasionados por el sismo de 2017.

Por esta razón, invitó a los estudiantes a estar abiertos a aprender y a utilizar la bioconstrucción, ya que representa una gran oportunidad, pues gestiona los recursos de manera sostenible para beneficio del humano y de la naturaleza.


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