DISTINGUIDO

Con el tufo a corrupción que no se va de Zacatecas y una pasarela de controvertidos invitados de todos los partidos, al PRI se le ocurrió que después de la pluri del ex gobernador Miguel Alonso lo que mejor convendría para su campaña por retener la administración estatal sería invitar a ¡Enrique de la Madrid!

En el estado podemos recordar a De la Madrid Cordero por su emoción (tal como la de Alonso Reyes) por la visita de los reyes (mala coincidencia) de España, allá por 2015. También por el reconocimiento de huésped distinguido, que recibió del ex mandatario junto con el entonces alcalde Carlos Peña, hoy candidato a diputado federal.

Pero lo que más “agradeceríamos” los zacatecanos al distinguido visitante tricolor es que, con su manto peñanietista, haya arropado a Miguel Alonso y lo ungiera como director del Fonatur. El premio hizo enojar hasta el ahora presidente López Obrador, nomás que eran otros tiempos, los de la A4T (antes de la Cuarta Transformación).

 

NOSTALGIA

Dicen que todo vuelve y la nostálgica candidata de Va por Zacatecas a la gubernatura, Claudia Anaya, anunció que una de sus principales propuestas para el sector salud es la creación de (suenan fanfarrias): el Seguro Popular Zacatecano. Y de pronto: flashback de corrupción.

Mire que no es que el sistema de salud de la cuatroté nos tenga precisamente en lecho de rosas (menos en pandemia), pero nomás de oír el nombrecito a varios se les hizo agua la boca, sobre todo, advierten las víboras, en las oficinas grandes de la Secretaría de Salud (SSZ).

Los asesores de Anaya Mota habrían de recordar que el desaparecido seguro foxista se hizo popular en el estado por ser una de las principales cloacas observadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF). En años recientes, la dependencia todavía encabezada por Gilberto Breña acumuló millonarias cuentas por aclarar gracias al esquema despreciado por AMLO.

A la reingeniería prometida por la de PRI-PAN-PRD le hace falta considerar limpiar al sector.

 

DE MIEDO

Para otras muestras de que no hay mejor campaña que la que uno riega, los de Juntos Haremos Historia se hicieron ojo de hormiga en cuanto les cayó una encuesta que no los puso felices, felices, felices, como las que acostumbran difundir. La que recibieron este lunes fue la del Inegi que mide la percepción de la inseguridad pública urbana y en la que, como desde el año pasado, Fresnillo saltó a la cabeza en las preferencias, pero por temor entre sus habitantes.

En el año de inicio más violento para el estado, los del El Mineral se han llevado la peor parte y si no que le pregunten al ahora candidato a repetir en la alcaldía, Saúl Monreal. Por eso, cuentan los chismosos que el abanderado de Morena no baja la guardia y, contrario a otros niveles en la contienda, mejor sí chambea el terruño.

Con nueve de cada 10 fresnillenses atemorizados (la cifra más alta en el país), más vale que las promesas del presidente López Obrador aprieten paso de aquí a junio.


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