CUQUIS HERNÁNDEZ / NTRZACATECAS.COM
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CALERA DE VÍCTOR ROSALES. Familiares de Marco Antonio Ávila Loera, el trabajador que resultó con el mayor número de lesiones tras colapsar una loza de 10 metros de altura, del proyecto AlSuper, refrendaron que los trabajadores que participan en la construcción no cuentan con seguridad social, lo que ha complicado la atención al hombre de 56 años.

Toda vez que ellos tuvieron que insistir para conseguir que el trabajador recibiera atención en el IMSS al ser prácticamente abandonado por los representantes de la empresa, mientras seis de los trabajadores reciben atención en un hospital particular, la empresa se resiste a ayudar a Marco Antonio, denunciaron.

Después del accidente, los familiares de este trabajador en específico, se percataron de diversas situaciones irregulares, la primera, que no tenían seguridad social; luego, que fueron dados de alta en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con el salario mínimo al percibido, pero lo más importante, que la empresa no ha querido hacerse cargo de la atención médica pese a que hay un trabajador con severas lesiones que implican varias cirugías.

Los familiares informaron que luego del accidente, ellos constataron que no tenían seguro, ya que al ingresar al hospital del IMSS, a pesar de las severas lesiones, tuvieron que sacar del nosocomio al afectado después de tres horas y sin haber sido atendido.

Luego de que el IMSS no quiso darles atención por no tener servicio vigente, los responsables de la empresa constructora Aco Inmuebles S.A.de C.V., de Torreón, Coahuila, distribuyeron a los ocho afectados a dos unidades médicas.

Sin embargo y pese a la gravedad de las lesiones de Marco Antonio, quien laboraba en la obra como ayudante de albañil, y quien al caer la loza quedó con diversas fracturas en el codo y antebrazo izquierdo, cadera, fémur, golpe en el pecho que le provocó inflamación en un pulmón, además de golpes en la cabeza y cara, a este lunes no recibe la debida atención médica, al haber tenido que ser movido de hospital por tres ocasiones.

Además de ello, los familiares denunciaron que tras el ingreso de los trabajadores se percataron que la empresa los dio de alta en el IMSS con el salario mínimo más bajo, no obstante que el hombre percibía desde hace dos meses que inició el proyecto, mil 700 pesos semanales.

Ello afectaría su situación económica, por lo que los familiares también tendrán que ocuparse de aclarar el salario real de Marco Antonio; aunque la empresa se comprometió a seguir pagando su sueldo, no se ha querido hacer responsable de la atención médica ni de Marco.

El accidente ocurrió en la calle 5 de mayo esquina con J.B. Reyes, donde el sábado después de las 14 horas se derrumbó la loza, saliendo con lesiones ocho trabajadores que presentaron fracturas y golpes contusos; también se informó que entre los lesionados había menores de edad, que además eran sometidos a extenuantes jornadas laborales con horarios extras, aunque se informó que por cada hora extra los empleados reciben 50 pesos.

Los allegados a Marco advirtieron que está muy grave y ha tenido que someterse a diversas situaciones, lo que ha provocado que hasta este lunes no reciba la atención adecuada.

Explicaron que los otros seis trabajadores presentaron lesiones más leves, pero fueron trasladados al hospital Real de Minas.
Una vez que finalmente los familiares instalaron a Marcon Antonio en el IMSS, el domingo por la tarde, denunciaron que todavía el lunes por la mañana permanecía en el área de urgencias, pero antes, estuvo varias horas sin atención, por lo que se exigió que al menos lo canalizaran, ya que ante las lesiones en el rostro, llegó un momento en que se estaba ahogando en su propia sangre. Fue entonces cuando las enfermeras lavaron sus heridas y lo suturaron. Esto ocurrió el domingo por la mañana.

A pesar de las evidentes lesiones también en la cabeza, el personal médico solo reconoce las lesiones en el cuerpo; sin embargo, les dijeron a los familiares que el hospital no tenía la capacidad de atenderlo debido a que no contaban con el equipo especial que el hombre requería ni las placas.

Se pidió entonces hablar con alguno de los ingenieros responsables de la obra para que se hiciera algo para la atención del hombre, sin conseguirlo ya que afirman que el IMSS ya lo está atendiendo.
Antes de esto, tuvieron que pasar un calvario, pues Marco Antonio tuvo que ingresar tres veces a un hospital, pese a su mala condición de salud.

Actualmente ya se ubica en la clínica 21 del IMSS de Fresnillo, pero no le han podido asignar una cama.
Ante la insistencia de la familia, se espera que pronto el trabajador sea sometido a las cirugías que requiere por las fracturas que provocó la caída.

Por otro lado, exigen que la empresa se haga responsable de la situación, ya que el domingo se intentó llamar al abogado y detrás del teléfono el sujeto les respondió “¿qué quieren?” de la peor manera, en tanto los empleados expusieron su vida en todo momento, ya que laboran sin chaleco, sin arnés, ni equipo de seguridad de ningún tipo.


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