MARLENE LUNA / NTRZACATECAS.COM
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FRESNILLO. Como cada año, el obispo de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, vestido de blanco con una imagen en su pecho, otorgó su bendición a los cuatro puntos cardinales, al elevar entre sus manos al Santo Niño de Atocha, con el propósito de que llegue a cada uno de los peregrinos y enfermos que no pudieron asistir y darle las gracias por sus milagros.

Debido a la pandemia por el COVID-19, en esta ocasión la ceremonia se llevó a cabo en el exterior del templo, con las debidas medidas sanitarias, para evitar contacto entre quienes asistieron a la tradicional misa del 25 de diciembre, día del Santo Niño de Atocha.

“Muy queridos hermanos, muy queridas hermanas, peregrinos todos, hemos venido como aquellos pastores que escuchamos hoy en el evangelio, para orar a Jesús, a Jesús niño y al niño le damos nombre”, dijo el obispo.

Explicó que a veces el nombre incluye la historia de una familia, por eso es necesario unirse a tanta gente que ha peregrinado a este santuario, para dar gracias o pedir algún favor, y continuar en el camino de la vida.

“Hoy te invito a que, donde quiera que estés, seas ese pastorcito que, con un corazón sencillo, viene a adorar al niño, como nosotros, y hoy estoy seguro de que traemos a muchas personas con nosotros”, agregó.

Expuso que este 2020 nos tomó a todos por sorpresa, nos sacudió, por eso ha cambiado el comportamiento de las personas.

“Por eso los invito: hazte pastor, camina con lo que traes, ponlo en manos de este niño, como lo ha hecho tanta y tanta gente, y de aquí esperamos llevarnos una fe y confianza en Dios, una fe y confianza en el prójimo, en las personas que van caminando con nosotros”.

Comentó que no por nada el vestido del Santo Niño de Atocha siempre es un ropaje que resplandece, “porque él es nuestra luz, no por nada, la Navidad se distingue por todas las luces que prendemos, no solamente las velas que traemos al santuario, sino esas luces que se hacen focos de cualquier tipo. Espero que de aquí nos llevemos esa luz, porque es la luz del mundo que necesitamos para el camino”.

“El señor nos conceda a todos lo que en este momento anhela nuestro corazón, que pronto colaboremos en la sanidad y salud de nuestra generación, que pronto podamos vivir en paz, que esos miedos de salir se trasformen en oportunidades de construir, ojalá que, de aquí nos llevemos ese compromiso de participar, sin ti, sin tu participación, le falta algo a este mundo para que sea mejor”, agregó.

Asimismo, le pidió al Santo Niño su intervención, ante su padre y madre, para que la población esté sana y salva, además de su protección para los peregrinos que lo visitaron desde el norte.

Finalmente, Noriega Barceló agradeció a cada una de las personas que pudieron hacer posible esta misa solemne dedicada al Santo Niño de Atocha, pues, con las debidas restricciones, lograron cuidar a los asistentes.


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