NATALIA PESCADOR/NTRZACATECAS,COM
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MADRID. Una nueva tarde pintaba para irse de vacío, una corrida de Victoriano del Río que ha tenido poco contenido pero que al final cambió el rumbo de lo escrito. Pues sí, Roca Rey se lleva los titulares este jueves desde Las Ventas de Madrid, y lo hizo con una faena donde la verdad estuvo siempre por delante, se arrimó de la misma manera que lo hizo como novillero en esta plaza y al final de cuentas el barco que está por hundirse regresó a buen puerto. Se metió entre los pitones, y lo hizo con pundonor y verdad, la faena que no llevaba título terminó bajo su autoría, y sí, Roca Rey, salvó la tarde.

Un buen toro, podríamos decirlo, fue “Amante”, el abre plaza con el que Fernando Adrián confirmó tras 9 años de haber alternativa. Pasajes de calidad y un denotado esfuerzo, desde que de rodilla plantó el comienzo de su faena con dos cambiados por la espalda. Lo mismo en el quinto, su segundo, a pesar de las adversidades y las condiciones del toro, hizo lo correcto y estuvo voluntarioso, y es por ello que fue reconocido con los aplausos. Esta vez poco podemos contar de José María Manzanares, el lote de menos juego, y al que poco pudo hacer. Madrid le exigió, con fuerza, en demasía, para él, una tarde digna de olvidar.

“Amante”, de 529 kilos, primero de la tarde, de Victoriano del Río, correspondiendo a Fernando Adrián, la tarde de su confirmación de alternativa. Comienzo vibrante de faena, citándolo de rodillas para ligar dos cambiados por la espalda. Un diestro que llegó con causa, convencido que Madrid se conquista así, con ese arrojo, con esa verdad. Firme continuó su faena en la que probó por el derecho de pronto, un péndulo que nadie esperaba, sorprendido se mostró el público de Madrid que supo agradecer lo hecho por el torero. El toro con mucha calidad y por momentos por encima del torero. Muchos pases quedaron por firmarse en una faena que derivó en ese valor del torero que al final cerró con manoletinas y un bajonazo.

Que empaque ha puesto José María Manzanares con el segundo, plasmó buenos lances a la verónica con “Espiguita” de 552 kilos, de Victoriano del Río. Destacó un quite soberbio por Andrés Roca Rey por chicuelinas y tafalleras. A media altura y luchando con el viento comenzó su labor muleteril Manzanares que todo el tiempo estuvo condicionada por el viento, muletazos sueltos sobre la diestra, poco el contenido, rubricó de bajonazo, acertando hasta el tercer viaje. Escuchó un aviso y se retiró en silencio.

El tercero del festejo, “Bocinero”, de 553 kilos, para Andrés Roca Rey que destacó con el quite por gaoneras tras una Suerte de Varas atropellada. Con la muleta el viento de nueva cuenta terminó siendo el factor determinante, además el toro se venía por dentro, marcando esa tendencia y costándole ir por fuera. Lo buscó por ambos pitones, y por el izquierdo consiguió buenos naturales, sobre todo porque dejó la muleta abajo. Expuso mucho por el derecho donde el toro tiraba los derrotes. Estocada muy baja.

Con el cuarto, “Solares”, de Victoriano del Río, José María Manzanares no encontró la cuadratura del círculo, imposibles embestidas, siempre el toro a la defensiva, con la cara suelta. A nadie le quedó duda que lo intentó Manzanares pero el público le puso la vara muy muy alta y le molestaron durante sus dos actuaciones. Habilidoso estuvo con la espada.

El quinto, toro serio, negro, astifino, de nombre “Corchero, segundo del lote para Fernando Adrián. El de Victoriano del Río manseó con los caballos y su condición no tuvo variables en la muleta, siempre con la cara arriba al salir del muletazo. El torero estuvo dispuesto y apostó por una faena con verdad, técnica y seriedad, pero la afición tardó en darse cuenta de lo que dio. Al final las embestidas fueron cortas y deslucidas, y sin más por hacer, tomó la espada de verdad y pasaportó con prontitud para ser aplaudido.

Pues bien, lo mejor sin duda llevó con “Cóndor”, un toro negro listón bragado que se convirtió en la esperanza de la aciaga tarde. Roca Rey toreó a la verónica, y lo hizo correcto en cada lance. En el sentido de responsabilidad brindó su faena al público madrileño que hoy abarrotó por tercera ocasión en lo que va de la Feria de San Isidro, los tendidos. No podía ser de otra manera el comienzo de su faena, pues determinado y sobrado de valor fue como comenzó, de rodillas, y así ligó dos derechazos y después una serie muy despacio, bajando mucho la mano. El desarrollo de la faena ha sido un torero apostando todo, dejándose el alma en Madrid, con los pitones sobre la taleguilla para cuajar una serie de siete muletazos en los que aguantó, en demasía los parones del de Victoriano del Río. Cuando estaba rozando tocar pelo, el pinchazo cambió el lado de la moneda. Roca Rey concluyó con una ovación en el tercio.

Foto: Manolo Briones.

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