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CIUDAD DE MÉXICO. Para la organización Que Siga la Democracia, las firmas irregulares para la revocación de mandato, que suman casi un millón, no deberían generar un escándalo ni manchar el ejercicio, consideró la presidenta de la agrupación, Gabriela Jiménez.

Consideró que si el 75 por ciento de las firmas entregadas, que superan los 11 millones, son válidas, habla de un esfuerzo ciudadano que no debe cuestionarse.

«Es un trabajo que se hizo de buena fe, se tiene que ver el lado positivo, las irregularidades es lo mínimo, el 75 por ciento de las casas dijeron que sí en el muestreo -de 850 viviendas visitadas-, si estamos hablando de 11 millones, el 75 por ciento dijo que sí, pues es un número gigantesco», indicó.

Afirmó que «está mal» que auxiliares, que podrían ser de su organización o de otro promovente, hayan falsificado apoyos de mil 265 ciudadanos que están en la cárcel y 17 mil 833 que son de muertos.

Sin embargo, argumentó, es un número mínimo comparado con las firmas validadas. Además, recordó, la mayor parte de irregularidades fueron duplicados o que no entregaron copia de la credencial de elector.

Autoridades electorales han señalado directamente a Que Siga la Democracia como la que cometió más anomalías.

Ante esto, Jiménez negó que hayan elegido recopilar las firmas -8.9 millones- en papel y no la aplicación móvil, para cometer irregularidades, y aseguró que está dispuesta a comparecer ante cualquier autoridad.

«Fue un trabajo colectivo, en el que los coordinadores revisábamos que la documentación viniera completa, imposible saber si la firma estaba duplicada o con errores, el ciudadano que está recabando firmas no sabe, es un poco la chamba del INE revisar», agregó.

«No tengo ningún temor, al contrario, siempre hay que apegarnos a la legalidad, hay que aclarar los temas, lo más importante es reconocer el trabajo de los millones de ciudadanos que sí firmaron».
Recurrirán a Tribunal por conteo total
Jiménez informó que impugnarán ante el Tribunal electoral la decisión del INE de frenar la revisión del total de firmas, pues aún faltan casi 7 millones.

«Si no las termina de contar el INE, pues las personas dirán que no sirvió para nada su apoyo, que es basura. ¿Para qué van a servir? ¿Para hacer una fogata en el INE? La gente va a decir mi voto fue basura, de qué sirvió, imagínate la gente que estuvo recabando tantas firmas», indicó.

Se dijo sorprendida de que Morena también haya pedido suspender la revisión de firmas, sin embargo, insistió, son una organización independiente que exigirá terminar el trabajo, pese a los costos que genere para el Instituto.

 

Érika Hernández
Agencia Reforma


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