AGENCIA REFORMA/NTRZACATECAS.COM
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CIUDAD DE MÉXICO. A mitad de sexenio, el poder que acumula el Ejército y la injerencia del crimen organizado en las elecciones son dos de las principales amenazas hacia la democracia, coincidieron especialistas.

En el foro «El futuro de la Nación», en el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, la directora de México Unido Contra la Delincuencia, Lisa Sánchez, dijo que la presencia castrense en la vida amenaza el pacto federalista, no solo en materia de seguridad sino también en la administración de bienes y servicios.

«Como están los planes de Sedena y de este Gobierno para introducir la Guardia Nacional como una corporación al interior de la Sedena, sería la segunda Secretaría con más dinero y presupuesto público, sólo después de la SEP», sostuvo.

Sánchez comentó que en los últimos 10 años se le han transferido a las Fuerzas Armadas más de 246 funciones civiles.

«Con presupuestos multimillonarios que ya no están pasando por la mediación de la representación en el Congreso, que es importantísimo para temas de democracia porque ya no necesitan la aprobación del Congreso para hacerse de presupuestos», aseveró.

«Porque cada función viene con la potestad de establecer convenios bilaterales de aprovechamiento o contratos privados de aprovechamiento de cada una de esas funciones, con las cuales logran autonomía presupuestal».

De esa manera, explicó, si los militares pueden negociar esos contratos con dependencias y distintos órdenes de Gobierno, se relega a un segundo plano la autoridad de quienes fueron electos democráticamente.

«Lo que nos estamos jugando en la calidad del Gobierno civil, de la democracia, la capacidad de profesionalización de la Administración pública federal y, en el estricto sentido, el futuro de un Estado que hoy se traduce en un proyecto centralista, de pocas instituciones y de muchas Fuerzas Armadas», advirtió.

En tanto, Luis Carlos Ugalde, ex presidente del otrora Instituto Federal Electoral, advirtió que el crimen organizado influye cada vez más en las elecciones que se realizan en México.

En materia democrática señaló dos grandes fracturas, una de ellas es la corrupción que generan las campañas caras y la otra es la justamente la penetración del narco como actor movilizador de campañas, inhibidor de votos y con mayor capacidad de penetración en municipios.

«Este segundo fenómeno tiene un efecto corruptor muy acelerado que si no se detiene puede convertir a este país, en los próximos tres o cuatro años, en una democracia capturada por grupos movilizadores de crimen organizado», planteó.

«Esta es la mayor urgencia inmediata de la democracia electoral mexicana».

En tanto, el ex Canciller Jorge G. Castañeda, puso el foco en que en tres años de Gobierno no han visitado México los presidentes o primeros ministros de países como Estados Unidos, Canadá, Brasil, Japón, China, o de la Unión Europea, salvo Pedro Sánchez de España.


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