Ana Lilia González Moncada
Ana Lilia González Moncada

La revolución 4.0

 

Los avances tecnológicos en el siglo XXI son una vertiginosa carrera sin fin, cada segundo en el planeta se identifican novedosas alternativas de manufactura basadas en éstos.

Si hacemos una breve reseña de lo que han sido las revoluciones industriales en la historia, es posible tipificarlas como: 1.0 a partir del uso del telar mecánico, la invención de la máquina de vapor y su aplicación a la producción mecánica (1784), 2.0 la que insertó la producción en masa a partir de la electricidad y la invención de la cadena de montaje (1870), 3.0 consistente en la automatización de la producción basada en el controlador programable (1969) y la revolución 4.0, cuyo sello distintivo es la primera producción en masa online en una fábrica inteligente, así como producción y control ubicuos (2014) (Iberdrola, 2021)

Los expertos refieren la existencia de una Cuarta Revolución Industrial (4.0) que se caracteriza por la convergencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas que está transformando radicalmente la vida de la humanidad. (BBC, 2016)

Este concepto lo acuñó en 2016 Klaus Schwab, el fundador del Foro Económico Mundial y refirió que esta genera un mundo en el que los sistemas de fabricación virtuales y físicos cooperan entre sí de una manera flexible a escala global.

“Es un proceso de desarrollo tecnológico e industrial que está vinculado con la organización de los procesos y medios de producción, pero que tiene como piedra angular los sistemas ciberfísicos, la robótica, el Internet de las cosas, la interconexión entre dispositivos, la impresión 3D y 4D y la coordinación cooperativa de las unidades de producción de la economía” (Vincent, 2021).

La robótica juega un rol protagónico en la industria 4.0, la apuesta en la nanotecnología, los drones, el Big data, el blockchain y la inteligencia artificial son algunos de los elementos que dotan de un nuevo rostro a las funciones de la ingeniería en nuestra era.

Si bien algunos estudiosos del tema ven con optimismo la transformación de la industria basándose en la máxima apropiación de los avances tecnológicos y exaltan como principales ventajas la mejora de la productividad, la eficiencia, la calidad de los procesos, la toma de decisiones basada en datos precisos y la reducción de entornos peligrosos para los trabajadores, existen opiniones encontradas respecto del impacto que la robotización de diversas rutinas –anteriormente realizadas por trabajadores – tendrá en lo concerniente a  la desaparición de oficios o actividades que generarían desempleo.

Al principio de esta revolución, se realizaron proyecciones que mostraban el desplazamiento de aproximadamente 140 millones de empleos para 2025 según PWC. (Villafranco, 2017).

Las visiones optimistas refieren que el desplazamiento hacia los bots, o la desaparición de estas funciones realizadas por humanos,  daría lugar al nacimiento de nuevos oficios y profesiones que demanda el uso de las soluciones tecnológicas, creando con ello oportunidades de empleo  con características y competencias distintas, con lo cual suponen se lograría cierto nivel de compensación en lo concerniente a la fuerza de trabajo que sea suplida ahora por la robótica.

Es importante mencionar que entre las desventajas o inconvenientes con los cuales se ha enfrentado esta nueva oleada, ante el dinamismo y velocidad con que avanza, pueden señalarse: la brecha digital, la capacidad de adaptación al cambio con la rapidez requerida, la dependencia tecnológica exacerbada y con ello la inversión cada vez mayor en sistemas de ciberseguridad que le doten de certeza a las operaciones y desde luego, los perfiles de puesto altamente cualificados que no han logrado cubrirse en su totalidad.

Algunos sectores que están insertos en esta cuarta revolución, son la minería en Chile, la industria aeroespacial y de defensa, agricultura, alimentos, automotriz, química, electrónica hardware, energía y potencia, petróleo y gas, industria farmacéutica, biotecnología y semiconductores.

Hoy en día empresas como SEAT se mantienen como líderes en la industria 4.0 a partir del uso de la inteligencia artificial, realidad virtual, robots colaborativos y el big data, otras son General Electric, Siemens, Schneider Electric y Airbus.

Si bien es cierto, el aprovechamiento de la tecnología representa una pieza clave en la industria 4.0, los perfiles cualificados y estrategias de liderazgo organizacional, persisten como grandes desafíos que podrían encontrar respuesta en una reconversión de los modelos educativos de las universidades.


Nuestros lectores comentan

  1. Oswaldo González Moncada

    Muy buen artículo interesante, documentado y breve muchas felicidades y sigue haciendo lo que te gusta.

  2. Cómo siempre Dra .. muy atinado su comentario,
    Invariablemente vamos hacia el cambio ..y es muy importante el desarrollo tecnológico cibernético y dela TIC .. si embargo debemos entender que es necesario volver a los principios . Agricultura ganadería pesca . Silviciltura .. que también pueden y no solo pueden deben apoyarse en estos avances .. así la educación, que es parte de su ser Actualización