Alberto Aguilar
Alberto Aguilar

Hasta 2023 mejora de turismo de reunión, 460,000 empleos menos y empresas en jaque

 

A estas alturas de la crisis y la pandemia, queda claro que la recuperación económica será prolongada particularmente para rubros como el turismo.

La determinación del gobierno de Andrés Manuel López Obrador de no implementar medidas contracíclicas, para no alterar las finanzas públicas, tuvo costos. Miles de empresas cerraron sus puertas y se perdieron empleos.

Una actividad que se cansó de solicitar alguna ayuda fue el turismo de reunión. Vía el Consejo Mexicano de Reuniones (COMIR) primero con Jaime Salazar y desde abril con Alejandro Ramírez Tabche, todas sus gestiones fracasaron. Poco pudieron hacer Economía de Tatiana Clouthier y Sectur de Miguel Torruco.

En consecuencia cerraron o están en suspensión 25% de las 300 compañías que operan en ese ámbito y el otro 75% camina al mínimo de su capacidad y con números rojos. Está a prueba su resistencia. Viene lo peor y no se descarta la quiebra de otras.

Obvio hay efectos colaterales para un negocio que venía viento en popa y que ya significaba millón 50,000 empleos. A la fecha se ha perdido 460,000 fuentes de trabajo.

Si bien en este 2021 el mercado está 40% abajo, para el último tramo del año no habrá un cambio de estatus. Ni siquiera en 2022, ya que el horizonte para el primer trimestre –nodal en la actividad de las empresas– se ve parco.

Y es lógico, si bien en la CDMX con Claudia Sheinbaum ya se abrió el aforo al 75% para los eventos y algo similar se repite en otros estados, la confianza no se ha recuperado.

Para el año que viene COMIR estima que el negocio aún se mantendrá abajo 30% y la mejora quizá venga hasta 2023.Para entonces se espera que se restablezca el flujo internacional, nodal para exposiciones, congresos y convenciones.

Si bien en el mundo, el turismo de reunión fue sacudido igualmente, dados los apoyos otorgados y los logros en la vacunación, esa actividad apunta a mejorar más aprisa. Por ejemplo en Israel, Australia, Nueva Zelanda, algunos países de Europa y EU.

Así que paciencia y en el ínter no todos lo lograrán.

 

Gana Abugaber en Concamín

y “estatus quo” por prebendas

La férrea batalla que se libra en Concamín para mantener el “estatus quo” también tiene un fondo económico. Hay grupos ahí que se benefician de prebendas. Una posición en el IMSS o en el Infonavit como representante, puede tener una remuneración entre 200,000 y 300,000 pesos mensuales. De ahí que se hable de que dicho organismo que preside Francisco Cervantes “esté secuestrado”. Con la llegada de actores independientes se busca transparentar la situación y denunciar irregularidades administrativas. Con Canacintra de Enoch Castellanos hay muchas cámaras que traen esa misión para los siguientes meses. Así que el escándalo va para largo. Por lo pronto ayer fuera de agenda, ya se difundió la votación. Ganó como se esperaba José Abugaber. Sufragaron 36 de 64 cámaras y de éstas obtuvo 20 votos. Aceptación marginal para la rifa del tigre.

 

Código de barras 35 años

y Pymes desafío de GS1

Por estos días el “código de barras” nodal para el comercio y la “trazabilidad” de las mercancías, cumple 35 años. Surgido en 1974 y fue traído por un grupo de empresarios encabezados por Henry Davis, el ex de Cifra. Tras un par de asociaciones se derivó en GS1 que hoy dirige Juan Carlos Molina. Hoy esta asociación global con grupos locales en 135 países, tiene aquí 26,000 asociados. De sus desafíos está subir a las pymes a dicha herramienta, máxime que es indispensable para trabajar con las grandes “market place” del comercio digital.


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