ESCÁNDALO AZUL

Se le pasaron las copas al oficial mayor de Tlaltenango, Jorge Eduardo Reynoso, y hasta guinda se puso contra el ex alcalde, hoy diputado federal, Miguel Varela. Reynoso Carlos fue exhibido en una aparentemente amena plática con el también ex presidente municipal Martín del Real, a quien le soltó varios presuntos enjuagues en el ayuntamiento que incluirían desvíos para las campañas. ¿Será que la de Morena, Cristal Pelayo, tenía razón con su denuncia?

El enfiestado reveló que habría pedido 1 millón de pesos por la compra irregular de cámaras de vigilancia, entre otras linduras de las que destacó que la venta de terrenos del Municipio “es poco” para lo que hubo. Imagínese nomás. La cruda se le extendió al antes funcionario, pues luego salió a tratar de aclarar que “lo que dijo no sabe por qué lo dijo” (vaya usted a entender) y atribuyó el lapsus al “calor del momento”. ¿Y qué dice el público? Que los borrachos siempre dicen la verdad.

 

NARANJA-AMARILLO

Para los que siguen con el coraje: si no habían tenido suficiente de Enrique Laviada, pues todavía hay más. De nueva cuenta las cámaras se enfocarán en el Congreso del Estado, donde hoy se espera que el PRD confirme que el diputado independiente (ya afiliado a MC) será el vicecoordinador de su bancada, con Juan Mendoza y Gerardo Pinedo puestos para lo que viene. Hasta en tiempos de la 4T, para todos saldrá el Sol.

Se sabe que los dirigentes estatales de Movimiento Ciudadano, Felipe Álvarez, y del Partido de la Revolución Democrática, Raymundo Carrillo, estarán presentes para respaldar la nueva maniobra de Laviada Cirerol. Por esa vía, el legislador fosfo-fosfo llegará a la CRICP. Y lo que falta…

 

QUE NO APRENDEN

El alcalde Saúl Monreal ya se hizo especialista en decir de frente de qué patas cojea la Cuarta Transformación. Así se subió trending topic de Enrique Laviada solo para aclararle a los perdidos: nada de chapulinazo hay en dejar la fracción para la que no se es convocado.

Monreal Ávila enfatizó que, si de descortesía se peca, es en la Morena que se resiste a entender que lo del oficio político nomás no se le da. Que hubo desatención, la hubo; que fallaron las formas, fallaron, pero sobre todo que “no había necesidad de sufrir”, evidenció. ¿Pero qué necesidad, pues?

Para rematar, El Cachorro aprovechó para recordar “la llamada trágica”, aquella en la que al próximo gobernador, David, el mayor Ricardo Monreal le recordó: “nadie se resiste a una cortesía”. Todo vuelve.

 

FUGA EN BIENESTAR

Para atrás se fueron muchos con la casi confirmación de que quien llegará a la secretaría de Gobierno no será el reelecto alcalde Julio César Chávez, de Guadalupe, sino la aún súperdelegada de Bienestar, Verónica Díaz. Ayer mismo, desde el palacio del presidente López Obrador, la (casi ex) funcionaria federal compartió un “nostálgico” mensaje de los tres años de su encomienda.

Dicen las lenguas afiladas que desde hace un par de semanas era más que evidente la salida de Díaz Robles de la máxima oficina del gobierno de México. Y casualmente coincidiría, comentan los chismosos, con la huída de su homólogo en Aguascalientes, Aldo Ruiz Sánchez, quien debía el puesto a la antes encargada de Morena en el vecino estado. Falta ver quién se queda  para Zacatecas.


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