Marco Antonio Flores Zavala
Marco Antonio Flores Zavala

Acerca del Instituto Zacatecano de Cultura

 

Hace días comencé a publicar ideas para la próxima dirección del Instituto Zacatecano de Cultura (en adelante IZC). La acción la hice luego de leer sobre los conciertos del último fin de semana de junio, en la ciudad de Zacatecas.

El IZC organizó el auto-concierto “Lo mejor del rock en español”, en el estacionamiento del Palacio de Convenciones. El público asistió y disfrutó desde los automóviles. Esta modalidad fue autorizada ante la pandemia que generó el COVID-19. Por su parte, el equipo de campaña del gobernador electo ofreció el concierto “Amor con amor se paga”. Éste fue en el Multiforo. Los asistentes concurrieron acatando las medidas sanitarias básicas. Sobre esas reuniones escribí en Facebook: los conciertos gratuitos dan cuenta de los tipos de consumo cultural existentes en Zairo. Julión me recuerda #LasQuinceLetras. El rock advierte: hay otros Zacatecas.

En los días que siguieron publiqué, en el mismo espacio, un conjunto de ideas sobre la necesaria reorganización del IZC, los nuevos perfiles y acciones que se requieren en tal dependencia. El lunes 29 apunté: La dirección deberá ejercer un cariz diferente. Asumir rol de Mazzarino (mediar entre el estilo del gobernador y los consumidores, que son gratuitos y de harto mecenazgo). Establecer una senda diferente entre la feria y los festivales. Incluso ya es deseable, para estar en la senda de la 4T, que los festivales se separen, para que lo masivo, gratuito y tal sean de un manager show y no de un académico o gestor.

Al día siguiente asenté: Es obligada la distinción, dirección estatal o dirección dilecta para las acomodaticias zonas urbanas, que son más precarias que los migrantes y las rancherías (éstas más híbridas que localizadas). Si se ceden los festivales a Turismo, se puede recuperar los fomentos artísticos estatales. El Instituto debe cambiar de cariz patronal, para apostar por estrategias de integración, tolerancia, reconocimiento, gestión en los haberes culturales y sobre todo artísticos. Un cambio hacia las artes irá mejor.

En otras publicaciones precisé: la dirección del IZC requiere de tal fortaleza, que el necesario Mazzarino pueda ser un Richelieu en cultura. Por ejemplo: coordinar la Junta Estatal de Monumentos, la UNESCO, la Crónica y los archivos. ‘Pueden quedarse los mismos’, menos el de la Junta. Los otros tienen altura de mira y reconocidos por su altura de mira… Es dable reunir la Junta y la UNESCO, la Crónica y los Archivos. Lo estatal no los reducirá a la capital y su unificación no les quitará su proyección internacional.

Reunir la Crónica del Estado al IZC es para mantener la fortaleza del primero y proyectar un centro de investigaciones «culturales» en el segundo. La reunión es para el trabajo. Aumentar la investigación e ir a las nuevas historias. Se debe expandir el trabajo y la inclusión. Se debe desmonopolizar en toda la investigación y el bequismo. La investigación debe ser con proyectos pagados y pagadas las publicaciones.

Otra idea es fomentar programas editoriales que incluyan pago de escritura, de autoría, por ISBN; repositorio digital; estrategias de presentación, consumo, lecturas y comunidades lectoras. Establecer alianzas con la coordinación de Bibliotecas y la de Fomento de lecturas, con editoriales locales; con los escritores reconocidos que no piden becas y no publican en la localidad. Admitir un hecho: los libros no son exclusivamente de literatura, historia, «ensayo»…

El 2 de julio seguí: el personal de base, base temporal y de «confianza» son como las hormiguitas, trabajan a deshoras bajo la lluvia y, obvio, bajo el Sol. Laboran para mostrar el buen rostro del gobierno filantrópico: cultura y artes financiadas.

La dirección será de Mazzarino, no de un alto funcionario que llega para ser un burócrata vengativo, ambicioso, pedante y fomenta corte.

Ese mismo día cite los nombres de los que van y vienen en la comentacracia de oficio: Alfonso Vázquez, Carlos Salinas, David Eduardo Salinas, Jovita Aguilar, María de Jesús Muñoz, Simitrio Quezada y Violeta Tavizón.

Son ideas, en lo que sigue del Instituto Zacatecano de Cultura.


Nuestros lectores comentan

  1. Fuensanta López Velarde

    Tanto ser doctor, tanto estudio, tanto para escribir tan poco, válgame qué flojera de columna y qué desperdicio de bytes.