ALBERTO MORONES | NTRZACATECAS.COM
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Zacatecas.- Este jueves, la familia Aguilar dio el último adiós a la cantante y actriz Flor Silvestre, en su rancho El Soyate, donde sus restos descansarán junto a los de su esposo, Antonio Aguilar.

Hijos, nietos, entre otros familiares, asistieron a la ceremonia religiosa, que se realizó en su rancho, ubicado en Tayahua, Villanueva, donde con música de mariachi y banda se le despidió.

Durante la misa, hubo muchos momentos emotivos de la familia, al recordar la trayectoria que tuvo la actriz, de la mano de su compañero de vida, don Antonio Aguilar.

Aunque intentó mostrarse sereno, su hijo, el cantante Pepe Aguilar, afirmó que “la gente que quisimos a la señora Flor, tenemos partido el corazón”.

Frente al cuerpo de su madre, hizo la promesa de seguir con el legado de “los Aguilar”, para que su música continúe viva.

«Yo me comprometo, que por mí no va quedar, Zacatecas se seguirá escuchando en todo el mundo, con el mismo respeto, orgullo y valores que nos enseñaron esta mujer y su marido».

Refirió que, aunque Guillermina Jiménez Chabolla, nombre real de la actriz, nació en Salamanca, Guanajuato, fue adoptada por la gente de Zacatecas, tierra donde vivió y murió feliz.

El cantante zacatecano expuso que lo más fácil sería estar tristes por su partida, sin embargo, Flor Silvestre “no es de un momento”, su amplia carrera, con más de 200 discos y 90 películas, da testimonio del aporte a la industria del espectáculo en los años 50.

Agregó que en su mente y corazón el recuerdo de su madre será de la mujer “guapa, divina, chistosa, coqueta, bromista, traviesa; con mi madre que nos daba todo, todo el tiempo”.

“En el momento que quiera, en el segundo que se me antoje, puedo cerrar mis ojos y estar con mi madre”, refirió.

Asimismo señaló que, después de 13 años y medio de la muerte de Antonio Aguilar, Flor Silvestre nunca dejó de querer y extrañar a su esposo, manifestando en varias ocasiones querer reunirse nuevamente con él, deseo que cumplió el 25 de noviembre.

Por su parte, Antonio Aguilar Jr. agradeció a su madre todas las enseñanzas brindadas, además de ser un pilar fuerte de la familia; “mi madre siempre tuvo unos pantalonsotes”, motivo que contribuyo para que su padre llegara a la cima.

“El coraje que tenía mi madre lo impulsaba a triunfar; era una mujer con mucha fuerza de espíritu, carácter, pero, sobre todo, amorosa”, detalló.

La música del mariachi Reyes de Zacatecas, así como de las bandas Sierra Bonita y La Querendona de Jerez no dejó de sonar en ningún momento, para acompañar a la familia Aguilar a depositar los restos de la señora Flor Silvestre en su última morada.

FOTOS: HUGO LEANDRO


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