ALBERTO MORONES | NTRZACATECAS.COM
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La ciencia y la tecnología son imprescindibles para atender las necesidades que surgen, como la contingencia sanitaria, sin embargo, la colaboración con otros sectores para lograr un objetivo común son acciones de gran valor, expuso Jorge Galván Tejada, docente e investigador del área de Ingeniería Electrónica Industrial.

Este 10 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo, que tiene como propósito dar a conocer su importancia en nuestro día a día, y que más personas se sumen a estas áreas.

Desde que comenzó la pandemia, hace siete meses, Jorge Galván se interesó en contribuir para elaborar medidas que brindarán mayor protección al personal médico o atención para los pacientes.

En abril, considerando el poco conocimiento del virus COVID-19, así como la escasez de artículos para protegerse, como responsable de la carrera de Electrónica Industrial en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), con orientación a Ingeniería Biomédica, reunió a un grupo de estudiantes para crear caretas protectoras.

Comentó que para este esfuerzo, una vez creado el prototipo, la solidaridad de la sociedad, así como el apoyo de otras empresas, fueron elementos esenciales para que se lograran elaborar y entregar más de 9 mil caretas a personal de servicios de salud y elementos de seguridad, entre otros sectores.

Luego de esta labor altruista, los hospitales les solicitaron apoyo para contribuir a la creación de cápsulas de protección biológica para las camillas, para reforzar los protocolos cuando se traslada algún paciente con coronavirus. De estos apoyos se entregaron cerca de 16 cápsulas.

Actualmente, con el incremento de casos positivos, el riesgo radica en aquellos que tienen problemas respiratorios, por lo que decidieron estudiar el diseño de un ventilador mecánico.

Este aparato es diferente a los habituales, ya que sus funcionalidades son específicas para la atención en pacientes con coronavirus activo, ya que sólo cuenta con los módulos respiratorios que necesita el enfermo.

Para hacer posible este proyecto, el equipo de ingenieros recibió apoyo económico del Consejo Zacatecano de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cozcyt); además de sumar esfuerzos con una empresa automotriz, que realizó una “reconversión tecnológica” para ser parte de este proyecto local.

“El prototipo ahorita está en etapas de prueba en la Cofrepris, pero es muy posible su certificación”, explicó.

Enfatizó que es importante que más jóvenes se interesen en las áreas tecnológicas, pues la cantidad de estudiantes es muy baja en estos sectores, sin embargo, para tener un mejor desarrollo en el país, es prioritaria.


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