Manuel Ibarra Santos
Manuel Ibarra Santos

El gasto educativo y los desafíos de Jorge Miranda

 

Garantizar el pago de la nómina magisterial en Zacatecas es, en estos momentos críticos, una de las mayores responsabilidades del gobierno, sin la cual la economía de la entidad se colapsaría y sus efectos se podrían acumular a las repercusiones devastadoras que está heredando la pandemia del COVID-19.

Pensar en el riesgo de no cubrir el salario a los trabajadores de la educación en Zacatecas, que son casi 50 mil en todos los niveles, traería como resultado la construcción de un escenario catastrófico para nuestro Estado.

Por eso, qué importante es que en el diseño del paquete económico para el ejercicio fiscal 2021 en Zacatecas, que se enviará próximamente al Poder Legislativo, el secretario de Finanzas, Jorge Miranda Castro, haya puesto entre sus múltiples prioridades fortalecer el gasto educativo, garantizar el salario de los profesores, apuntalar las políticas sociales, reactivar el empleo y estimular la recuperación económica. Un acierto más de Jorge Miranda que, con sus acciones, apoya a la administración de Alejandro Tello.

Reflexionemos sólo un instante sobre la probabilidad de que los maestros no cobraran su salario durante un mes: ¿qué sucedería? Sencillo, se asfixiaría la vida de Zacatecas. Se entraría en un contexto de shock y colapso. Miles de familias se verían afectadas, pero también la economía del Estado se paralizaría. Expliquemos las razones.

Para cubrir los salarios tan sólo de los trabajadores federalizados de la educación básica en la entidad se utiliza la cantidad en promedio mensual de más de 600 millones de pesos. Esto se traduce en un monto acumulado anual superior a los 7 mil millones de pesos, que son ejercidos a través del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE).

Lo anterior sin contabilizar el pago en salarios que con recursos propios se hace a maestros estatales o bien a trabajadores de instituciones de educación media superior y superior.

El número de trabajadores de la educación básica y normal asciende a la cifra de casi 27 mil. A los que se sumarían adicionalmente un poco más de 15 mil de los niveles medio y superior.  Aquí habría que agregar el total de los empleados –académicos, administrativos y manuales- que sirven a la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas.

El pago que en salarios se hace a los maestros de Zacatecas sirve para activar los resortes de la economía de la entidad, sin los cuales la estructura productiva se caería estrepitosamente y se colapsaría.

Con los cientos de millones de pesos derivados del pago de salarios a los trabajadores de la educación se oxigenan diversos sectores de la economía zacatecana, entre los que destacan los siguientes: 1.- Se da vida a tiendas de abarrotes y pequeñas papelerías; 2.-A centros Comerciales; 3.-Instituciones bancarias; 4.-A negocios Inmobiliarios; 5.-Servicios de transporte; y 6.-Empresas Automotrices, entre muchos otros.

Por supuesto, las dificultades para cubrir salarios a los profesores, además del impacto negativo en las familias de los docentes y en la economía del Estado, igualmente tiene fuertes repercusiones en el desplome de la calidad de los servicios educativos en Zacatecas, Estado con fuertes rezagos escolares.

Con tal circunstancia se descarta, por ahora, la posibilidad de la modernización digital de la educación en Zacatecas.

GOBERNABILIDAD EDUCATIVA Y MIRANDA

En lo que va de esta administración pública estatal, el pivote de la estabilidad y gobernabilidad lo ha aportado no el área de política interior, sino la dependencia encargada de manejar con disciplina las finanzas, conducida por Jorge Miranda.

Desde un principio, las finanzas de la actual administración pública centralizada estatal, se encontró en su camino con dos factores perniciosamente desequilibrantes, herencia del anterior gobierno del Estado: I.-Los pasivos producto de las deudas acumuladas; y II.-La responsabilidad del pago con recursos propios del salario de los maestros estatales, por no haberlos incorporado, en su momento, a los procesos de conciliación del FONE en el 2014, para que el gobierno federal los hubiera absorbido. Una omisión más del pasado.

Miranda Castro ha lidiado durante estos cuatro años con el manejo de los pasivos económicos del sector educativo zacatecano, entregando al gobernador Tello, buenas cuentas. Su capacidad técnica, de gestión en la federación y su trato político sensible de los asuntos financieros, le ha permitido ofrecer aceptables resultados.

Ahora le corresponderá, en esta etapa, diseñar y presentar el paquete económico 2021 para Zacatecas, el último en el actual gobierno. Y ha colocado como una de las prioridades atender al sector educativo. Bien por eso.

¿MIRANDA EN LA BOLETAS ELECTORALES?

Producto de este trabajo, es que Jorge Miranda Castro sería un activo formidable para cualquier partido y/o coalición, a fin de que contienda a un puesto de representación popular en el 2021. No se descarta ninguna posibilidad, porque en su horizonte de proyección futura está ese escenario. Su participación le daría nivel al proceso electoral.


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