Alejandra Acuña.
Alejandra Acuña.

Ruth Bader Ginsburg y su legado

 

Ruth Bader Ginsburg murió el viernes 18 de septiembre del 2020 a los 87 años, era una mujer que será recordada como ícono feminista y progresista del máximo tribunal judicial de EE.UU. para asuntos como la igualdad de género, la inmigración, el aborto y el matrimonio igualitario. Destaca por una trayectoria intachable en la que ha dejado un sin fin de frases por las que será recordada, de hecho, una de ellas fue “Me gustaría ser recordada como alguien que usó cualquier talento que tuviera para hacer su trabajo de la mejor manera que podía. Y para ayudar a reparar rasgaduras en la sociedad, para hacer las cosas un poco mejor a través del uso de cualquier habilidad que tenía”.

Ella era así, apasianada de sus temas, luchadora incansable de las causas que defendía, una mujer que siempre estuvo al servicio de su nación. Es una persona que trascendió como ícono del feminismo y de la igualdad, rechazaba tajantemente todo tipo de discriminación hacia las minorías y se le reconocía también por ser una gran aliada de los migrantes.

La sociedad guarda una deuda con la igualdad entre mujeres y hombres. Es nuestro deber completar lo pendiente, de acuerdo al avance de los siglos, de acuerdo al legado que una mujer como Ruth Bader y otras han dejado en su lucha. Lo socialmente justo no es lo mismo ayer que hoy, el humanismo no nos sirve si no integramos a mujeres y hombres a los mismos mundos, en igualdad de condiciones. El eje de la democracia como orden social que necesita fundarse en dos valores principales: la libertad y la igualdad. Para que la libertad no se confunda con la ley del más fuerte, es decir, no rompa con la igualdad.

El feminismo más inteligente, el que nos da lecciones sobre la igualdad, ha comprendido todas las trampas que el enemigo tergiversa en las buenas palabras. Así ocurre con la palabra libertad, y sucede lo mismo con la palabra tolerancia, en una sociedad que cada vez más reclama la unión a la convivencia, la unión de hombres y mujeres en el mismo mundo, para asumir que la tolerancia obliga a respetar la individualidad y dejar de lado la humillación de personas, que no es otra cosa, mas que una trampa más a las que está siendo sometida la conciencia democrática en la actualidad.

Por eso, para mí una de las grandes frases del legado de Ruth Bader es “A medida que las mujeres alcanzan el poder, caen las barreras. A medida que la sociedad ve lo que las mujeres pueden hacer, habrá más mujeres afuera haciendo cosas y todos estaremos mejor por eso”, porque su liderazgo es lo que ha demostrado, porque la primera vez que ella pidió trabajo en la Corte Suprema, fue rechazada por el simple hecho de ser mujer y eso, más allá de ser una limitante o una razón para dejar de perseguir sus sueños, fue la aberrachión que la catapultó a buscar justicia para llegar a ese lugar y es por ello que es inspiración para otras mujeres, porque no solamente se preocupó por llegar, sino también se ha preocupado por impulsar a otras mujeres a que lleguen, pero ha sido consciente de la búsqueda del equilibrio en la sociedad a través de unir esos dos mundos entre hombres y mujeres, donde se busque y se alcance una verdadera igualdad que permita la crianza de los hijos bajo una responsabilidad compartida, para que así más mujeres puedan estar afuera haciendo más cosas.

Ruth Bader Ginsburg ha sido una inspiración para la humanidad, ha sido una mujer que destaca por su lado humanitario porque siempre priorizaba la existencia de la escencia del ser humano y por eso ella decía, “Lucha por las cosas que te importan, pero hazlo de una forma que lleve a que otros se te unan”.


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