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NIMES. Enrique Ponce protagonizó una tarde colosal en Nimes, donde cortó tres orejas, lo que le permitió salir a hombros por la Puerta de los Cónsules del anfiteatro de esta ciudad del sur de Francia, en un festejo en el que Curro Díaz y el extremeño Emilio de Justo pasearon un trofeo cada uno, ante una brava corrida de Victoriano del Río.

El valenciano puso pronto las cartas sobre la mesa con la faena al toro que abrió la corrida, un noble ejemplar de Victoriano del Río al que toreó con mucho gusto, tanto con el capote como con la muleta. Labor llena de detalles exquisitos, que le valió cortar la primera oreja de la función.

Pero lo verdaderamente importante llegó en el cuarto, al que cuajó de principio a fin y bajo los acordes de La Misión, de Morricone, en una obra muy completa y llena de belleza, en la que Ponce se abandonó para torear con mucho temple y sentimiento.

La gente disfrutó de lo lindo, tanto que, tras la estocada, le fueron concedidas las dos orejas.

Otro torero que pudo haber logrado un triunfo grande, de no ser por la espada, fue Curro Díaz, quien sorteó dos toros extraordinarios de Victoriano del Río, serios, bravos y con notable fondo.

El espada de Linares sacó a relucir su personal tauromaquia y ese duende tan particular, para instrumentar dos faenas que quedaron sin premio, por fallar en la suerte suprema.

Emilio de Justo se las vio en primer lugar con el toro más bravo de la corrida, un ejemplar que a punto estuvo de mandarle a la enfermería, tras prenderle en el primer tercio. Se salvó de milagro. En la muleta, el de Cortés acometía con mucha transmisión y De Justo le cogió mejor el aire por el derecho, por donde surgieron series muy importantes.

Pero faltó mayor redondez para que la obra explotara de verdad, de ahí que el premio final fuera de una sola oreja, que el extremeño paseó después de que el toro fue reconocido con los honores póstumos de la vuelta al ruedo en el arrastre.

El sexto fue otro buen toro del ganadero madrileño, al que De Justo cuajó una faena de alta nota artística. Mejor, nuevamente, por el pitón derecho, pero quedó sin premio al atascarse con los aceros.

Ficha

Toros de Victoriano del Río, el tercero con el hierro de Toros de Cortés, bien presentados, serios y con muy buenas hechuras, nobles y con fondo, que en general dieron buen juego, especialmente el tercero, que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

Enrique Ponce, oreja y dos orejas. Curro Díaz, ovación tras aviso y vuelta al ruedo. Emilio de Justo, oreja y ovación.


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