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CIUDAD DE MÉXICO. La Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, reconoció que ha habido fricciones con gobernadores en el contexto del COVID-19, pero afirmó que jamás se ha dado un rompimiento.

Durante la videoreunión que miembros del Gabinete sostuvieron con la Conferencia Nacional de Gobernadores, la funcionaria hizo un nuevo llamado a la unión.

«La Nueva Normalidad requiere de la toma decisiones complejas, porque compleja es la realidad que le es inherente. Es por tanto un momento que requiere de mucha colaboración entre la Federación y los Gobiernos locales», dijo.

«Lo que puede generar, como fue en un momento dado, ciertas fricciones, pero que son naturales, pero jamás un rompimiento en la unión de esfuerzos que hemos estado consolidado. Hoy más que nunca mantenernos unidos es esencial para la salvaguardar de la vida y la seguridad de toda la población».

Sánchez Cordero también admitió que retos a los que el Estado debe hacer frente por la pandemia son muchos, por lo que es importante, recalcó, que se afinen los puntos en los que han tenido diferencias.

«Con el objetivo de lograr el consenso que esta estrategia necesita para obtener buenos resultados. Al final todo impacta en la gobernabilidad y todos ustedes como gobernadores, gobernadora y jefa de Gobierno lo tienen muy claro», manifestó.

«La duración de la pandemia nos obliga a buscar estos cambios de significado y también esenciales, no sólo en este sino en muchos otros temas, pero siempre, siempre con el consenso de ustedes, siempre contando con su valiosa participación».

Es necesario, abundó la Secretaria, hacer un replanteamiento de las formas y los métodos de comunicación de las decisiones hacia la población.

«La transmisión correcta de información es indispensable para involucrar a la población en la participación de estas decisiones, y aumentar la corresponsabilidad de todos los involucrados en algo que es tan importante como la salud, la economía y el bienestar de las personas», mencionó.

«Es muy importante que unifiquemos estos esfuerzos para lograr que la transición a la Nueva Normalidad sea lo más ordenada, pero también participativa y segura para toda la población».

La Secretaria advirtió que el camino aún es largo, por lo que es necesario hacer adecuaciones a nuestros estilos de vida tanto en la esfera pública como en la privada.

«Pero la investidura del servicio público nos obliga a reaccionar de la mejor manera posible ante hechos tan inesperados como el que actualmente enfrentamos», añadió.

Por: Antonio Baranda


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