Cuquis Hernández
Cuquis Hernández

De mal pensados y bienintencionados

 

A la expectativa de ver cómo sería el primer día del segundo periodo de receso del segundo año de ejercicio constitucional en la 63 Legislatura a cargo de Gabriela Evangelina Pinedo Morales, quien el 30 de junio asumió como flamantísima presidente de la mesa directiva, le cuento, estimado lector, que la sesión pasó sin novedad y sin ninguna sorpresa.

¿Por qué? Porque como siempre, ya lo sabe, hubo faltistas, pues tan solo nueve legisladores asistieron a este inicio, a pesar del laaaargo periodo de “descanso” por la pandemia del COVID-19; pero los diputados fueron fieles, como siempre, fieles a sus costumbres, además de las llegadas tarde.

Pedro Martínez por cierto, hizo un exhorto para darle la importancia que merece este periodo de receso, que tiene hasta la facultad de citar a periodo extraordinario si así se requiriera. En una “invitación” hecha por el que también se estrena como presidente de la Comisión de Régimen Interno y Concertación Política (CRICP), pidió a sus compañeros que no se distraigan con nada, y nada es nada, incluso que su agenda no contenga matices de índole electoral.

Pues pareciera que el diputado le pide peras al olmo, porque aunque se han comportado serios nuestros representantes del pueblo con esto de la pandemia, no dudo ni un céntimo que se ausenten para empezar a mover y a ayudar a mover las barajas en cada uno de sus distritos. Y ‘posh nada’, dirían los ‘eshpañoles’, así se las gastan, políticos al fin.

Y en este tenor, pues que el buen Pedro hizo este exhorto a sus compañeritos diputados, pero como siempre, ahí va el mala leche de Francisco Javier Calzada Vázquez a soltar sendos dardos venenosos, cual mal pensado que es.

Y que le pide y que le exhorta que como presidente de la CRICP, espera que “se conduzca en apego a la legalidad”, y que en su persona, los 30 diputados encuentren el trato equitativo que los presidentes del pasado les han negado, con abusos hacia sus compañeros y que han “favorecido a unos cuantos” con apoyitos y personal; y además, le encargó gasto transparente de los recursos que maneje. “Si se pretende una nueva relación, ––asestó—tiene que darse entre todos con respeto”. Aaaay, deveras Calzada que no se midió con el bien intencionado Pedro.

Y ya con eso de que anda muy defensor de las causas morenistas, Calzada también se fue contra el gobierno estatal, argumentando que ha sido poco claro en el manejo de los recursos aplicados a la pandemia del COVID-19; “lamentablemente el compromiso con la transparencia” ha sido nulo, en particular, en la contratación del personal de salud.

También acusó que Zacatecas ha sido el estado que menos ha invertido para abatir la contingencia con tan sólo 44 millones de pesos, mientras que Tlaxcala, similar en condiciones, ha aplicado 200 millones de pesos.

Y defendió con uñas y dientes a su morenista gobierno ‘del cambio’ que ese sí, para que vea estimado lector, ha enviado de manera oportuna tanto apoyos a los grupos vulnerables como equipo para las instituciones y personal médico. Aaaaaahh pos mireeeee.

Sin embargo, afirmó que hay gente falta de escrúpulos que quiere sacar ventaja de la situación y tiene el afán político de minimizar todos los logros, cuando el dinero que el “flamante” gobierno de México ha otorgado circula en colonias y comunidades, logrando con ello mover la actividad económica. Aaaaahh pos mireeeeee; y habrá que mirar, y bien, o a ponernos lentes pa’ ver lo que nos negamos a ver, cual mal agradecidos. Aaaaahh pos mireee.

En otro orden de ideas, los diputados, comandados por Evangelina Pinedo, que al fin tendrá peso en esta 63 Legislatura por aquello de que ha figurado poco, hizo un exhorto que se aprobó de urgente y obvia resolución, para prevenir y sancionar la violencia de género que ha tomado otro tono en esta pandemia y encierro. Bien por la iniciativa.

También aprobaron de extra urgente la solicitud de Jesús Padilla Estrada de un asunto que, en efecto lo amerita, como es lograr que en el campo se prohíba el uso del glifosato, que en marzo de 2019 fue declarado como un herbicida cancerígeno al que están expuestas las comunidades campesinas, pero también los productos y los consumidores. Bien vale la pena que se haya votado de urgente y obvia resolución.


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