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CIUDAD DE MÉXICO. Los programas sociales prioritarios del Gobierno federal fueron puestos en marcha con deficiencias en su diseño y operación, advirtió el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Al presentar los resultados de las evaluaciones a 17 estrategias federales, el Secretario Ejecutivo del organismo, José Nabor Cruz Marcelo, indicó que en su primer año de operación, éstas carecieron de una definición clara de su población objetivo y de los problemas sociales que buscaban atender.

Además, señaló, operaron con poca o nula infraestructura física y recursos humanos dado el contexto de austeridad y, en algunos casos, aún no está claro el impacto de los programas en las condiciones de vida de la población.

Lo anterior, sostuvo, generó que en muchos casos el diseño de los programas fuera definido a la par de su implementación y que durante el primer año de operación, algunos modificaran su normatividad sobre la marcha en más de una ocasión, lo que puso en riesgo su operatividad.

«Se identificaron cambios en su normatividad, tanto en lineamientos como en reglas de operación en 2019 y en 2020. Aunque necesarias para adaptarse a las necesidades de los planes de Gobierno o al contexto de implementación, se presentaron algunas veces más de una vez durante un ejercicio fiscal, lo que se considera un riesgo operativo al generar poca certeza en los operadores locales y beneficiarios», advirtió.

Entre los programas evaluados se encuentran Apoyos para el Bienestar de las Niñas y Niños, Hijos de Madres Trabajadoras, Sembrando Vida, Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente, Precios de Garantía a Productos Alimentarios Básicos, Crédito Ganadero a la Palabra y Fertilizantes.

Asimismo Producción para el Bienestar, Agromercados Sociales y Sustentables, Universidades para el Bienestar Benito Juárez, Beca Universal para Estudiantes de Educación Básica y de Educación Media Superior Benito Juárez, Jóvenes Construyendo el Futuro, Nacional de Reconstrucción y Microcréditos para el Bienestar.

Cruz Marcelo indicó que ante la política de austeridad implementada por el Gobierno federal, muchos de estos programas centraron sus esfuerzos en la dispersión de los apoyos, dejando en segundo término aspectos como la evaluación y seguimiento de los programas y de los beneficiarios.

«Se priorizaron procesos como la entrega de apoyo, buscando llegar a la mayor cantidad de población con el menor coste posible, se traslada el costo a los operadores locales que son externos a los programas prioritarios. Se eliminan o reducen otros procesos como los relativos a la supervisión y el seguimiento a los beneficiarios», aseveró.

El titular del Coneval señaló que los programas prioritarios del Gobierno federal deben avanzar en identificar con claridad el resultado que buscan lograr en la población que atienden y sus efectos en las condiciones de vida de la población.

En cuanto a la estructura operativa, subrayó que según las evaluaciones realizadas por el Consejo -que dado el cambio de paradigma anunciado por el Gobierno federal incluyeron visitas de campo-, los programas prioritarios registran procesos llevados a cabo por la Coordinación General de Programas Sociales de la Presidencia de la República, es decir, una instancia ajena a las dependencias que ejecutan los programas, lo cual representa una «innovación».

Explicó que los programas contaron con estructuras operativas nulas o muy reducidas, por lo que parte importante de su implementación se lleva a cabo a través de los llamados servidores de la nación, quienes operan diversos estrategias, lo que implica que deben conocer las particularidades de cada uno de ellas.

Cruz Marcelo dijo que para el Coneval el cambio de paradigma anunciado por el Gobierno federal en la política social consiste en la entrega directa de apoyos a la población con un enfoque territorial.

Por: Martha Alicia Martínez


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