Felipe Andrade Haro
Felipe Andrade Haro

Crónicas rancheras (17─2020)

 

Ésta es una de tantas historias, tan comunes y tan cerca de nosotros, que parecen la pura neta. Pero la realidad es más méndiga. Chale.

Las vecinas de la Colonia “Gema Mercado”, esperan que sus bendiciones terminen bien el año escolar.

─Doña Guille: ¡Ya estoy harta! Eso de mandar todo por Internet, con cosas que una jamás uso en la vida es un martirio.

─Doña Mili: No son cosas, Guille, se llaman programas y Apps.

─Doña Guille: ¿Apps?

─Doña Mili: Sí, son aplicaciones que ahora usan los maestros para que los chamacos puedan hacer sus tareas de matemáticas, geometría y otras materias. La verdad sí son complicadas cuando una no está familiarizada con ellas. La ventaja es que mi chamaca es la que me ayuda para bajar esas aplicaciones y le enseña a mi bendición cómo se usa. Pero sí, son muy complicadas para una. Pero poco a poco le voy entendiendo.

─Doñas Lola: Y ahora ya nos las impusieron hasta para pedir el mandado. Con eso de la contingencia, Don Liborio el de la tienda, ya tiene su aplicación para pedirle los abarrotes que necesitamos. Y Don Marcelino, el de la bodega, también tiene la suya para pedirle las frutas y legumbres. Tienen que buscar la manera de sobrevivir.

─Doña Guille: Pos yo de taruga pedí comida por esa cosa del Uber y me mandaron una cochinadota toda fea y salada. Pero no tenía más remedio porque no tenía nada de mandado. Y juro por los clavos de Cristo que jamás vuelvo a pedir comida hecha.

─Doña Chilo: Hola, señoras, ¿ya terminaron la tarea de sus bendiciones?

─Doña Mere: Pues yo ya, con muchas broncas, pero ya. ¿Quién nos iba a decir que por un virus ahora teníamos que aprender de computación?

─Doña Chilo: Es parte de lo que llaman la Nueva Normalidad. De ahora en adelante ya todo lo van a pedir por Internet. Ya vieron que Doña Lucina nomás no pudo pagar la inscripción de su muchacha en la Universidad, a pesar de estar formada más de 3 horas en el banco. Cuando llegó a la caja le dijeron que tenía que ser por una aplicación de Internet. La sacaron porque le echó la viga a la cajera y al gerente.

─Doña Lola: Ya ni la… friegan, la pobre apenas puede usar el celular y le exigieron sacar una cuenta por Internet. Total que esto es un desmadre bien y bonito. Yo digo que hagamos un plantón en el méndigo banco a la de ya. Se pasan. Y son capaces de cobrar por sacar la cuenta, los bancos nunca pierden, hasta por disponer de nuestro dinero nomás nos friegan. De mi pensión nomás pude sacar $ 1,500.00 cuando me llegan $ 1,598.50. Se me hace que los 98 pesos se los roban.

─Doña Chilo: Son los costos de la modernidad, Lola, ahora todo será por internet. Inscripciones, clases, exámenes, pagos, casamientos, divorcios, excomuniones y todo lo que se les ocurra.

─Doña Guille: Pues ahora me dijo el padre Benito que las confesiones serán por Internet. Me dijo que se llama “Confesionario Virtual”; tengo que tener un nombre de usuario y una clave para poder confesarme. Y yo sin computadora.

─Doña Mili: Pues a sacar una en la tienda de abonos chiquitos, aprovecha para hacer su canal en YouTube y echarse sus pláticas de los santos, hasta se puede convertir en una Influencer como la Yuya. Juar, juar, juar.

─Doña Guille: Pos no sé de qué me habla, pero le voy a preguntar al padre Benito. Él sí sabe mucho de esas cosas.

─Doña Mili: Pues por lo pronto vamos a terminar con las tareas para ver cómo les va a nuestras bendiciones.

─Doña Guille: Sí, tiene razón. Ocupo de alguien que sepa algo de extel o como se llame. Es para hacer unas sumas y unas tablas.

─Doña Mili: Se llama Excel y yo le ayudo.

─Doña Guille: Vamos, pues. Oiga, Chilo, y ahora que los maestros traen broncas ¿las huelgas serán virtuales?

─Doña Chilo: Pues quién sabe Guille, pero sería mejor. No gastarían en ropa. Ya ven que dan clases en calzones algunos. ¡Ayyy normalidad, qué más nos deparas!

¡SI TE SOBRA ALGO DE DESPENSA, AYUDA A QUIÉN MÁS LO NECESITA!


Los comentarios están cerrados.