Felipe Andrade Haro
Felipe Andrade Haro

Pandemia y Nueva Normalidad

 

Ahora es muy común escuchar o leer el término Nueva Normalidad para conceptualizar lo que nos alcanzó o está por alcanzarnos, como algo que busca explicar el desmadre que dejó y está dejando el pinche COVID-19 o, para la raza, coronavirus. ¿Nueva Normalidad? Sí, la transformación en las relaciones sociales dentro del modelo capitalista, para desentrañar las formas en que la explotación del hombre por el hombre, habrán de desarrollarse en el siglo XXI.

El capitalismo brutal, de oriente u occidente, se mueve para renovarse ante las nuevas condiciones que le impone el mercado. Así sea en China o en los Estados Unidos de América, el capital, como serpiente herida, se revuelve para oxigenarse sin importar que algunos cientos de miles o millones de personas perezcan, pues el sistema económico requiere de eliminar fuerza de trabajo excedente. Las epidemias y las guerras son el medio a través del cual los sistemas económicos se transforman, cambian de piel, pero sin perder su esencia.

Y ahora ¿qué chingaos va a pasar en el mundo y en el rancho? Pues parece que habrá una nueva liga mundial de países que jugarán un campeonato para determinar quién es el mejor, sin que tengan la más mínima posibilidad de participar, países pinches como el nuestro, con una economía bastante atrasada y un sistema político peor. En la Liga Premier sólo estarán países con economías fuertes, tecnológicamente superiores y ciudadanías altamente participativas. Luego habrá otra liga (algo así como la segunda división) en la que participen las economías emergentes y la tercera división con los más jodidos del mundo.

México está compitiendo por entrar a la tercera división, junto a países de América Latina y África, y se rumora que tiene pocas posibilidades de participar, algo así como la selección nacional en cualquier copa del mundo queriendo llegar a cuartos de final de la mano del Chicharito. Y no es que le falten ganas, lo que le falta es dejarse de tonterías y decidirse a entrarle con fe a la competencia. Pero… Sí, el clásico, pero, ¿cómo vamos a entrarle a la nueva normalidad con una burguesía bananera rascuache y un régimen político decimonónico pseudo juarista? Muy complicado ¿verdad?

Si a lo anterior le agregamos que tenemos una clase política chicharronera, que nomás no la pela, pues podemos decir que estamos fregados. ¡¿Qué hicimos para merecer todo esto?! ¿Por qué tuvimos la desgracia de tener a cada espécimen que de verlo u oírlo tiembla la tierra, como López Dóriga, Ferriz de Con, Chumel, Riva Palacio, Dresser y Brozo? ¿La neta merecemos los partidos y los políticos que tenemos? ¿Tenemos empresarios preparados para lo que viene? La neta, es mejor que nos invadan los venusinos, esos cabrones sí saben cómo hacerlo y más, si se trata de los venusinos de los Altos.

El pueblo sabio, por ahora, se encuentra encerrado para guardar la sana distancia y hacerle caso a López-Gatell, pero pronto será llamado por el jefe de las instituciones para hacer una votación a mano alzada y decidir el destino del país y sus instituciones. Y ya se prepara para entrarle a la tercera división, con una refinería, un tren y un aeropuerto que serán la envidia de los chinos. Y no sólo eso, también le entrará a la competencia con una liga de fútbol que hará temblar a España, Alemania e Inglaterra. Con una liga de béisbol que será la envidia de las ligas mayores de los Estados Unidos, con una liga de básquet que sonrojará al mismísimo Michel Jordan.

México, sí señores, México, no se quedará atrás y, aunque lo duden, ya está listo para –una vez que salgamos de la contingencia- enfrentarse a los gigantes y, en el rancho, se detonará la economía en proporciones inimaginables, con grandes empresas, altos salarios, seguridad social impresionante y una ciudadanía del siglo XXII. La nueva normalidad en nuestro rancho ya inició y no habrá poder humano que la detenga. Yo, por lo pronto, me acabo de despertar con estos sueños y una méndiga cruda por andar tomando cerveza artesanal hecha en alambiques de pintura para exteriores. Les recomiendo que no anden pistiando estas madres que provocan pesadillas. Chale.

¡SI USTED TIENE MUCHA SED, DE ESA MALA, NO TOME CERVEZA CHAFA!


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