Alfonso Carlos Del Real López
Alfonso Carlos Del Real López

Los municipios zacatecanos, nueva realidad y la salud pública (II)

 

Vaya que generó comentarios y participación la colaboración de la semana pasada. Reacciones de distintas posiciones. En la colaboración mencioné que “Mi hermano, el médico y abogado Oscar Arturo Del Real López, conocido en los mundos de la medicina como “el Doctor Del Real”, tiene ya varios años de experiencia en el sector salud en Zacatecas y se ha especializado, precisamente, en salud pública. Incluso no hace más de un año tuvo a su cargo la jurisdicción sanitaria más grande del estado, la de Fresnillo. Y hace unos días me explicaba cómo el municipio puede y debe tener atribuciones para hacer frente a pandemias como la del coronavirus, pero también para atender otras expresiones de la vida pública donde la salud de los habitantes de una demarcación territorial determinada debe ser la prioridad para enfilar baterías a la prevención de enfermedades. No me queda duda de que la administración pública y sus perspectivas de acción van cambiando notoriamente; los gobiernos tienen que reinventarse para adaptarse a nuevas circunstancias y hoy no será la excepción. Y lo que viene, esa “nueva normalidad”, tendrá en los municipios un eje muy fuerte, y en la salud pública un reto crucial. Y los comentarios abordaron esto.

Me parece que hay una buena consideración en cuanto a la necesidad de mejorar las capacidades del municipio en distintas materias, pero particularmente en salud pública. Y verá, estimada y estimado lector: resulta que al ser el municipio el orden de gobierno más cercano a la población, la gente acude mucho más a pedir apoyo y socorro ante una situación de salud con el presidente municipal que con un director de hospital o un jefe de jurisdicción sanitaria; además, los ayuntamientos ya realizan una serie de gastos que coadyuvan en acciones de salud: complementan jornadas de salud o vacunación, adquieren unidades de traslados (ambulancias), sufragan compra de combustible para vehículos de salud, otorgan becas o compensaciones a profesionales de la salud que atienden clínicas comunitarias y algunas cosas más.

Por otro lado, tengamos presente algo muy importante: la transversalidad de la salud pública toca diferentes actividades ordinarias, cuya responsabilidad son facultad exclusiva de los municipios, si es que nos ceñimos a los que establece la constitución mexicana en al artículo 115. ¿Agua potable y alcantarillado? Sin duda tiene componente de salud pública. Las localidades (colonias, comunidades) que carecen de ese servicio generan problemas de enfermedades; ¿panteones? Imagínese si no se siguieran protocolos adecuados para la sepultura de nuestros seres queridos. ¿Desarrollo urbano? Imagínese no seguir consideraciones de salud enmarcadas en directrices de ecología y medio ambiente para desarrollos poblacionales. ¿Recolección de residuos [basura]? Imagínese el problemón en su casa, calle o colonia si el servicio dejara de funcionar. Habría problemas de salud para una gran cantidad de personas.

Hasta antes de conversar con mi hermano y con otros interesados en el tema, quizás no habría pasado de una colaboración sencilla en este espacio para llamar la atención sobre ese asunto; pero ahora, gracias a eso y a Usted, estimada y estimado lector, tenemos que mi hermano y su equipo de trabajo están desarrollando una iniciativa de reforma a la Ley Orgánica del Municipio en Zacatecas para que existan un componente de salud pública dentro de las atribuciones de los ayuntamientos, sin que ello significa contraponerse a las facultades del estado y de la federación; por el contrario, se trataría de generar las condiciones jurídicas mínimas para que en materia de salud pública el municipio pueda actuar, principalmente en cuanto a promoción y prevención de la salud, dadas las condiciones operativas, organizacionales y de cercanía del municipio con el pueblo.

No hace muchos años, licenciados en derecho y profesionales de la educación –principalmente- acaparaban muchos de los espacios de representación o posiciones de gobierno por conocimiento normativo, sapiencia o capacidad organizativa; me parece que ahora será distinto y los médicos se abrirán un camino en la toma de decisiones públicas que irá más allá de los espacios hospitalarios o clínicos. La pandemia del coronavirus SARs-COV-2 nos está dejando grandes lecciones, desde la forma correcta de lavarnos las manos hasta entender nuestra fragilidad humana ante una situación de esta naturaleza. Ahora será diferente. Y, por lo pronto, le anuncio que se está trabajando en una iniciativa sencilla, simple si Usted lo quiere ver así, pero que podría transformar la dinámica de los municipios para modificar considerablemente el perfil desde el cual se realiza la gestión pública. En la próxima colaboración se la daré a conocer. Gracias por sus comentarios.

 


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