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CIUDAD DE MÉXICO. El Gobierno municipal de Puebla rechazó 12 respiradores ensamblados que la empresa Fulle Hen importó de Estados Unidos a México, conforme un contrato que al final fue cancelado.

La empresa atribuyó a desencuentros entre el Gobierno estatal y el municipal el hecho de que al final se rechazaran los equipos, pues aseguró que el Ayuntamiento estaba enterado de que se trataba de equipos ensamblados, no nuevos.

En un comunicado de prensa, Fulle Hen explicó que si bien se trata de equipos reacondicionados, están en óptimas condiciones para su uso y fueron probados por el laboratorio estadounidense The Amms Group INTL.

«Hoy en día, respiradores, dispositivos para intubación y ventiladores, son productos de sobre demanda y con desabasto mundial, por lo que en todos los países se han movilizado equipos reacondicionados en óptimas condiciones para su uso, lo cual está permitido por las leyes de salud mexicanas», advirtió

«Los equipos Puritan Bennett, modelo 840, tienen una vida útil de 20 años, siempre que cuenten con los mantenimientos preventivos y correctivos en tiempo y forma, y 1 año de garantía después de instalados. No son baratijas, equipo en desuso, inservible, de desecho, ni infectados como dijeron las autoridades», puntualizó la empresa.

«Lamentamos que conflictos políticos haya privado a los ciudadanos de contar con 12 equipos de calidad», agregó la empresa.

El contrato de compra con la empresa mexicana Fulle Hen fue suscrito por el Ayuntamiento poblano luego de que ofreció 15 millones de pesos de su presupuesto para ayudar a combatir la pandemia de Covid-19 y las autoridades sanitarias le pidieran que hiciera la donación en especie con los respiradores.

Cuando los equipos entraron a México, recibieron los permisos de Cofepris, y posteriormente, el laboratorio Biossmann -con más de 60 años de experiencia- inspeccionó y validó los equipos a través de pruebas parametrizadas.

Los 12 equipos fueron sanitizados externamente con líquido quirúrgico y de manera interna con gases sanitizados, según la empresa, pero las autoridades señalaron públicamente que no sabían que eran ensamblados y decidieron rescindir el contrato.

Fulle Hen dijo que ya tiene compradores de los equipos en otras entidades del país.

Por: Beatriz Patricia Chavez Cruz


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