FRANZELY REYNA/NTRZACATECAS.COM
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Con las restricciones de la emergencia por el coronavirus Covid-19, la Confederación Patronal Mexicana (Coparmex), así como las cámaras nacionales de Comercio de Zacatecas (Canacozac) y de la Industria de Transformación (Canacintra) alertaron de que la crisis económica se avecina como “una catástrofe”, sobre todo para pequeñas y medianas empresas formales, las más propensas a cerrar.

Representantes de las organizaciones en Zacatecas, Alejandro Enríquez Suarez del Real y Alejandro Valadez Perea, presidentes de la Coparmex y de Canacintra, respectivamente, además de Juan Manuel Pérez Hernández, como ex titular de la Canacozac, aseguraron que las llamadas Mypimes ya sufrían factores desfavorables desde 2018, pero se agravaron con la pandemia.

Tras el anuncio de los incentivos ofrecidos por el gobierno del estado, los empresarios coincidieron en que serán insuficientes para las condiciones que se aproximan. Muchos de estos negocios, explicaron, se encuentran en una “lucha por sobrevivir”, a través de la búsqueda de alternativas para ofrecer sus productos o servicios.

Entre las medidas adoptadas, Juan Manuel Pérez ejemplificó que establecimientos han implementado alternativas para mantenerse en funciones, como reducir el número de trabajadores y absorber costos de entregas a domicilio.

Sin embargo, advirtió, están sólo frente a la primera etapa de la que el propio gobierno del estado anticipó como una crisis económica, por lo que se prevén cierres definitivos, pues la mayoría de los comerciantes trabajan mediante créditos con los que están comprometidos, los gastos por servicios e insumos no se detienen y deben cumplir obligaciones con sus empleados.

Pérez Hernández consideró que, en Zacatecas, es necesario revalorar los apoyos anunciados, pues mencionó que sólo con el impuesto sobre la nómina se obtienen 900 millones de pesos y los incentivos que ofreció la administración equivalen, en general, a 300 millones de pesos.

Por otra parte, Alejandro Enríquez expuso que la emergencia sanitaria funge únicamente como “detonante” de problemas que ya se avecinaban y que alertó resentirán principalmente los empleados, al resaltar que tanto a nivel federal como estatal se han tomado decisiones erradas en la economía.

“De entrada, ya tenemos el cierre de restaurantes y de hoteles por la condición que tienen ante la contingencia, pero esto agrava a los que venían con problemas financieros, porque hay empresas que ya venían con rezagos, con deuda y sin vender. Esto afectará mucho más a la situación de las empresas, pero sobre todo de los trabajadores”, puntualizó.

El presidente de la Coparmex insistió en que “lo que ofrezca el gobierno del estado, a pesar de sus buenas intenciones, no va a servir para gran cosa y es ahí donde tenemos que exigir al gobierno federal incentivar mecanismos para generar una relación de comunidad entre todos los empresarios, para fortalecer la economía”.

Por otra parte, Alejandro Valadez expuso que estos días trabaja con los agremiados a la Canacintra para valorar las acciones que tomarán durante la pandemia. La primera es un censo para conocer, según los decretos federales, cuáles empresas seguirán en funcionamiento, pues al momento en este sector no han cerrado puertas por completo.

Expuso que los empresarios también esperan lineamientos según los resultados que obtengan las gestiones que lleva a cabo la cámara a nivel nacional, con el objetivo de que la contingencia afecte en menor medida a la industria de la transformación.

Postcuarentena afectará a constructores: CMIC

El impacto de la emergencia sanitaria a consecuencia del Covid-19 en el sector de la construcción “se verá hasta que ésta termine”, afirmó el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Pascual González Ramírez.

Explicó que, desde enero, sólo 30 por ciento de los 150 socios de la organización tiene proyectos en proceso y varias de éstos están por terminar.

Advirtió que, en caso de no reactivarse de inmediato la obra pública, terminada la contingencia “será cuando exista el riesgo del cierre de empresas”. “La mayoría son microempresas que generan unos 2 mil 500 empleos y no tienen capacidad para aguantar más de dos o tres meses”, agregó.

Mencionó que entre los más afectados está la generación fuentes de trabajo indirectas, como la contratación de albañiles. “No queremos dejar en el desamparo a estos trabajadores”, enfatizó.

González Ramírez expuso que otro impacto negativo para el sector es el incremento de los costos de materiales para la construcción, “porque las obras que están en proceso se van a detener porque ya paró la fabricación de cemento”.

Esto traerá como consecuencia que, durante el tiempo que esté detenida la obra, “los constructores van a tener que absorber el costo en el aumento de material, además del retraso en la conclusión [de los trabajos]”.

Por eso, el líder de la CMIC informó que buscarán que el gobierno del estado que detenga los procesos de licitación hasta terminada la contingencia; con esta medida, se permitirá al gremio conocer los precios reales de lo que requieren para anticipar gastos.

Explicó que actualmente sólo está en proceso de licitación una obra de urbanización en Quantum y las encargadas por el Instituto Zacatecano para la Construcción de Escuelas (Inzace) están por concluir. En el caso de los trabajos en proceso, resaltó la importancia de que se les pague a las constructoras para que puedan llegar a fin de mes y cubrir los gastos pendientes.

En las licitaciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Pascual González consideró que no es necesario cancelarlas, “porque ahí sólo van pocas personas a trabajar y son al aire libre, entonces no existe riesgo de contagio”.


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