Luis Ernesto Olvera Rosas
Luis Ernesto Olvera Rosas

Lo más importante es que usted conozca que los pillos del pasado en los diferentes gobiernos nos dejaron sin camas, personal médico, hospitales cascarón, con una deuda enorme

Nuestra colaboración tendrá varias preguntas.

¿Es México superior a los países desarrollados en infraestructura médica?

¡Para nada! La actual pandemia nos permite escudriñar datos sobre nuestra capacidad para atender los problemas de salud, con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), esa institución internacional a la que Denise Dresser no le da nada de credibilidad, como muchos de nosotros tampoco se la damos a la Dresser por sus oscilaciones de la izquierda a la derecha.

Con esta pandemia, los sistemas de salud públicos deberían tener una holgada capacidad para atenderlas, una de ellas son el número de camas por cada 10,000 habitantes en los hospitales, los datos de la OMS -en su página son muy atrasados- para países que son referentes obligados, tenemos que:

Cuba con 11,198,000 habitantes 52 camas en 2014.

Estados Unidos con 330,641,000 habitantes 29 camas en 2013.

China con 1,400,715,000 habitantes 42 camas en 2014.

México con 127,187,000 habitantes 15 camas en 2015.

Verdadera diferencia con claras indiferencias, observamos que un país como Cuba, cercado por las fuerzas del capital mundial siendo Estados Unidos su puntero, tiene el mayor número de camas, vergonzoso lo de la potencia mundial Estados Unidos, y ¿México? Tiene su explicación, la añadiremos al final.

Cuánto representa su PIB respecto al gasto en la cobertura de salud, con datos de la OMS de 2014, nos señala que Estados Unidos 17.1 %, Cuba 11.1 y México 6.3%.

En México a los gobiernos de los últimos 24 años o más, el sistema de salud no les importó, los datos son contundentes, países como Cuba cercado por los Estados Unidos, ha logrado en medicina, avances muy importantes en tecnología para la salud, además, han sido solidarios hasta con los países del primer mundo en esta crítica etapa de pandemia.

¿Por qué en estas etapas críticas de salud, los organismos financieros mundiales no apoyan con recursos a tasas muy bajas o cero para atender humanitariamente a la sociedad?

¡No, es su negocio! Eso queda claro en esta pandemia, estimado lector, porque no ha escuchado o leído que Christine Lagarde, Directora del Fondo Monetario Internacional y Caroline D. Anstey, Directora del Banco Mundial desde 2011, salgan a decir que estas instituciones financieras aportarán una cantidad importante para atender el problema de salud. Lagarde, que es sexagenaria, no le importa la sociedad y menos los adultos mayores, cuando comenta; “Es que hay un problema muy serio. Es que ahora la gente vive mucho”. ¡Peor! Taro Aso, ministro de finanzas japonés, firme discípulo del FMI e instituciones bancarias corporativas capitalistas liberales, se refirió al problema de las pensiones: “no se resolverá a menos que le den prisa a morirse los ancianos” (diario El Mundo).

Al contrario, las instituciones financieras mundiales han impuesto políticas agiotistas de gran magnitud, principalmente aprovechando la corrupción de países como México.

Así conocimos que con Felipe Calderón se solicitó un préstamo al Banco Mundial por 4 mil 300 millones de dólares en 2009 para financiar las acciones necesarias para enfrentar los gastos provocados por la epidemia de influenza A/H1N1, seguro lo estamos pagando.

¿No le sorprende los diferentes puntos de vista desde Trump a Salinas Pliego?

En esta mega crisis internacional, con la pandemia y la caída del precio del petróleo las voces del presidente -aún- de la primera potencia mundial y de un importante empresario mexicano son para pensarlas.

En el caso de Donald Trump con más de 85 mil casos positivos por COVID-19 y llegando a los 1300 fallecimientos (por cierto, para aquellos que dudan de las cifras mexicanas, en Estados Unidos tienen diferencias) tuvo la ocurrencia, la semana pasada de mencionar; “Abriremos el país el Domingo de Pascua (12 de abril)”, en conferencia de prensa en la Casa Blanca, en referencia al fin de la cuarentena nacional. Su propio gabinete de salud le recomendó no hacerlo, posteriormente Trump pareció dar marcha atrás sobre su objetivo de abrir el país para la Pascua, en una rueda de prensa conjunta con Anthony Fauci, el reconocido experto en enfermedades infecciosas que asesora al Gobierno: “Sólo lo haremos si es positivo”. Conocer en qué fase de la contingencia de la pandemia se declara Estados Unidos, es incierta ante estos tumbos de su presidente.

Las declaraciones de Salinas Pliego han hecho revuelo, unos apoyándolo y otros criticando su posición cuando contundente dijo; “La vida no puede detenerse, pues hay que salir a luchar para detener esta tempestad económica”. Pero increíble, avaló las medidas tomadas por la Presidencia de la República y criticó a la oposición “fifí” por sus críticas al gobierno de AMLO. Interesante la posición del empresario, tenga la razón o no.

Moralmente correcto sería que los empresarios mexicanos, de los más ricos del mundo, aportaran donaciones sustanciales en esta pandemia, como lo hacen los empresarios norteamericanos.

Lo más importante es que usted conozca que los pillos del pasado en los diferentes gobiernos nos dejaron sin camas, personal médico, hospitales cascarón, con una deuda enorme que no sabemos en dónde está la aplicación de recursos y que los organismos financieros prefieren que usted se muera; así las cosas, de estos “humanistas” políticos y financieros internacionales.

COLUMNA: SOCAVÓN

AUTOR: Luis Ernesto Olvera Rosas

luiserol@hotmail.com

CABEZA: Por favor, ¿se pueden morir?


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