STAFF / NTRZACATECAS.COM
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Restaurantes zacatecanos decidieron cerrar sus puertas y apagar las estufas ante la falta de clientes, reducción de ingresos y lo incosteable que se volvió su operación.

El Itacate Zacatecano, de la chef Adriana Fernández, es uno de estos lugares que cerró sus puertas indefinidamente, pues la contingencia redujo sus ventas 90 por ciento.

El pasado viernes 20 de marzo fue el último día que se prepararon algunos platillos de la carta de este restaurante que comenzaba a convertirse en un referente de la gastronomía en Zacatecas.

Su fundadora, Adriana Fernández, aseguró en entrevista con NTR que tomó esta decisión ante las nulas ventas y lo incosteable que se hizo el pago de gastos fijos, sueldos e insumos.

También se buscó resguardar la salud de los 10 trabajadores, de quienes aseguró no están despedidos, pues dentro de unos meses se podría retomar el proyecto.

Expuso que tendrá que dejar el espacio que rentaba en el callejón de la Moneda, en el Centro Histórico, porque a pesar de las consideraciones de prórroga, no podrá costear la renta.

“Estoy en la quiebra, no puedo sostener nada de lo que tengo ahí”, afirmó.

Detalló que el próximo 17 de abril El Itacate Zacatecano cumpliría dos años, pero la contingencia complicó la operación y ya no pudo seguir.

Reconoció que hay un canal de comunicación con la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), delegación Zacatecas, “pero la Cámara no puede sola”.

 

Pausa en ceremonia

El chef Alejandro Rivas, fundador del restaurante Ceremonia, declaró que todo se complicó para el establecimiento y decidió cerrar indefinidamente.

Precisó que, a pesar de no estar en el corazón del Centro Histórico, los clientes acudían con una buena respuesta, pero la última semana de operación se complicó todo.

Aseguró que ya no se pudo abrir por una reducción en la última semana de hasta el 95 por ciento de afluencia de comensales en el restaurante.

El 20 de marzo fue el último día que decidió abrir y emitió un comunicado donde se anunciaba la pausa en Ceremonia.

Expuso que fue un proyecto que se planeó por años y que tuvo una inversión considerable de talento, tiempo y capital, por lo que se optó por el cierre.

El 21 de marzo se tenía agendado un evento con emprendedores locales, que fue cancelado.

Detalló que el sentir del equipo es de tristeza, pero también se presenta una oportunidad para buscar nuevas formas de negocio.

Aseveró que la cocina no se apaga, seguirán atendiendo los eventos donde sean requeridos, pero el espacio físico del restaurante no tiene fecha de reapertura.

Aseguró estar al pendiente de los programas y estímulos del gobierno para aminorar el golpe, pero se enfoca más en el desmantelamiento y movilidad de los implementos.

Opinó que todos los gremios locales deben permanecer unidos, fomentar el apoyo mutuo y la empatía entre proyectos grandes y pequeños, para tener una recuperación rápida.


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