ALBERTO MORONES / NTRZACATECAS.COM
ALBERTO MORONES / NTRZACATECAS.COM

El obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, lamentó el acontecimiento ocurrido en el Colegio Cervantes de Torreón, Coahuila, que –enfatizó– debe ser un hecho para “despertar” a la sociedad, respecto de en qué estamos fallando con las nuevas generaciones.

Afirmó que el tiroteo, que resultó con dos muertes y varios heridos, es un suceso que a todos los mexicanos impactó, cuando nos debe hacer reflexionar sobre qué estamos haciendo mal o que “algo bueno estamos dejando de hacer”.

En este tenor, instó que desde casa los padres de familia tengan una mayor comunicación con sus hijos, sobre lo que hacen en su vida diaria, para ir buscando hasta descubrir “qué falta en mi casa, en mi persona,  escuela, barrio, pues la indiferencia puede ser fatal y el problema de violencia no se va a acabar solo”.

En cuestión a las autoridades públicas, sentenció que deben hacer un análisis para trabajar en políticas públicas que garanticen la ayuda y el diálogo familiar, es decir, “que ya no sea sólo de ayudas materiales, sino ofrecer medios de reflexión y formas de convivencia”.

“Nos estamos acostumbrando a vivir con las múltiples formas de violencia que se presentan; esto nos hace indiferentes, se genera la pérdida de valores; […] estas acciones nos están afectando en la actividad diaria, con efecto en una sociedad agresiva”.

Con respecto a tomar medidas como las implementadas en años anteriores como la revisión de mochilas, puntualizó que no es la solución, pues se ha comprobado que la acción sólo criminaliza a los menores: “[se debe valorar herramientas como] la plática con los hijos, escuchar y dar atención es fundamental”.

Agregó que no es formativo “echar culpas” acerca de qué generó el problema, al exponer que esas ideologías sólo están “desquiciando a la sociedad, fragmentando, enfermando como tejido social”.


Los comentarios están cerrados.