Agencia Reforma / ntrzacatecas.com
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Cd. de México, México.-Pocas posibilidades de triunfo dio el encierro queretano de Barralva y aunado las fallas con la espada impidieron el triunfo de los novilleros a los que el público les reconoció en la última novillada de la temporada en la México.

Noble resultó el quinto de la noche, un astado de Barralva que durante los primeros tercios fue muy avanto.

Juan Pedro Llaguno lo sometió hasta que logró muletazos reunidos y algunos en los que afloró su oficio y clase al torear.

Hubo muletazos realmente lentos y de muchísimo gusto. Desafortunadamente el joven queretano pinchó y perdió los trofeos, escuchando dos avisos. No obstante el público lo hizo salir al tercio y le dio una ovación calurosa.

Detalles muy toreros tuvo en su primero Llaguno, en una faena de clase, acompañando con la cintura las embestidas de un novillo de Barralva, de la línea española que tiene esta ganadería queretana que tuvo cualidades.

Tardó en matar y también oyó dos avisos.

Poco pudo hacer Héctor Gutiérrez con el primero de la noche. Un astado con poco lucimiento de la ganadería de Barralva. Estuvo breve a la hora de oficiar en la suerte suprema. Oyó palmas.

Otro novillo que duró muy poco fue el segundo del hidrocálido Gutiérrez al que sólo le quedó mostrar voluntad y ganas de agradar. Mató pronto y fue aplaudido.

Miguel Aguilar con su primer astado no tuvo mucha tela de dónde cortar con un astado que nunca rompió. Una gran estocada rubricó su labor y el público lo hizo salir del burladero para tributarle una ovación.

En el último del festejo Miguel Aguilar derrochó voluntad en todo momento, pero su novillo resultó soso, se paró pronto y tras un aviso oyó palmas.

De bonitas hechuras la novillada de Barralva, con dos novillos que fueron bravos para los caballos propiciando un tumbo pero desafortunadamente deslucida en todo momento.


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