Alberto Aguilar
Alberto Aguilar

LA REDUCCION AL presupuesto de 2020 para la Secretaría de Agricultura (SADER) será lluvia sobre mojado, dado que a esa dependencia ya la había alcanzado la austeridad.

Lo que se ha hecho en estos meses es reenfocar los recursos para priorizar las necesidades hacia los pequeños productores.

Obvio el momento no ha sido fácil, dados los últimos años de sequía en muchas partes del país. Ahora mismo en algunas zonas del centro–norte no se ha logrado sembrar frijol.

En general la rentabilidad en el campo se ha apretado con cosechas que se cotizan en peso e insumos en dólares. Está también el cambio climático con todos los desafíos, entre ellos una mayor propagación de plagas.

Una de las especialistas en ese tipo de asuntos es la suiza Syngenta, fruto de la fusión de las divisiones de negocios agrícolas de Astra Zeneca y Novartis.

La multinacional, que preside Erik Fyrwald y que tiene su sede en Basilea, opera en 90 países y factura 13 mil 500 mdd.

México, a donde llegó en el 2000, es uno de sus principales mercados del orbe, dadas las oportunidades que existen.

Sólo en materia de exportación, México es décimo actor del planeta con productos como el aguacate, tomate, hortalizas y las berries.

Ahora mismo la guerra comercial, desatada por Donald Trump, entre EU y China abre muy buenas oportunidades. El país debe además potenciar su alcance en Europa y en otros mercados como China y Corea del Sur.

Aquí, Syngenta es comandada por Javier Valdés, experto de 55 años, nacido en Michoacán y quien ha colaborado en Syngenta en varias posiciones en una trayectoria de casi tres décadas.

Junto con Bayer, de Manuel Bravo; Corteva, de Ana Claudia Cerasoli, o BASF, es una de las grandes en protección de cultivos (insecticidas, plaguicidas), así como semillas convencionales y mejoradas.

Aquí, en lo que se conoce como transgénicos, el algodón es un éxito, pero diversas ONGs han cerrado los espacios para avanzar en maíz. También lo han intentado en soya. Ahora mismo se desahoga una controversia constitucional.

Pese a ello, Syngenta ha logrado crecimientos por encima del mercado. Este año también lo hará, no obstante que la industria ha mostrado comportamientos planos.

Esta compañía se sustenta en un plan de sostenibilidad a 202, con compromisos específicos en favor del ambiente y las condiciones laborales de los agricultores. Un grupo de 150 expertos ya trabaja en un replanteamiento del programa con metas que serán más exigentes.

Frente a plagas como la roya del café, la mosca de la fruta y ahora mismo el pulgón amarillo del plátano, que afecta los cultivos de ese producto en Colombia, no se debe bajar la guardia en innovación.

Regularmente, Syngenta lanza al mercado 2 moléculas por año, lo que supone una inversión de 280 mdd. Su intención es ser aún más agresiva en el próximo lustro, máxime el problema climático. Ahora mismo, en Tamaulipas, se batalla con un hongo que lastima al maíz. Ellos tienen el antídoto para erradicarlo.

En México, además, hay grandes desafíos para acrecentar la productividad del campo. En el sureste, hoy en el foco del presidente Andrés Manuel López Obrador, deberá invertirse fuerte para tener resultados concretos.

Syngenta, con 27 mil empleados en el mundo y 350 aquí, tiene una planta de formulación en SLP desde donde se exportan a CA, Cuba, EU y países andinos. También se tiene una estación experimental en Culiacán, donde se diseñan los mejores jitomates en sabor y color. Igual se cuenta con 300 distribuidores para llevar a los agricultores lo mejor de su portafolio de 80 moléculas.

Así que en medio de las malas noticias presupuestales para el campo, una compañía comprometida en pro de una mejor agricultura.

EL CCE, DE Carlos Salazar, gestiona una cita con Alfonso Ramírez Cuéllar, presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados. Estará por ahí la plana mayor de CONCAMIN, que comanda Francisco Cervantes, organismo inconforme con la caída en el gasto de inversión y en particular el de infraestructura, que tendría que aumentar al menos a un 5 por ciento anual, dadas las necesidades que hay. La intención es lograr que desde el legislativo se corrija la plana a la SHCP, de Arturo Herrera.

Y EN LAS reglas que hay en el tintero para las plataformas de movilidad como UBER, de Federico Ranero; Didi, de Pablo Mondragón, o Cabify, de Ramón Escobar, además de llevar el valor mínimo de los autos que dan el servicio al cliente a 200 mil pesos, lo que dejará fuera a muchos, en las reglas a cargo de SEMOVI, que dirige Andrés Lajous, también prevalecería la negativa para pago en efectivo. Este es un tema  controvertido que incluso ya llegó a la SCJN.

EN EPOCAS DE incertidumbre, las compañías toman sus precauciones y que mejor que apuntalar el perfil del pasivo. Ayer tercera y cuarta oferta de bonos en fila de compañías mexicanas. En este caso Alpek, que lleva José de Jesús Valdez, subsidiaria de Alfa, por 500 mdd y Grupo Industrial Saltillo (GISSA), a cargo de José Manuel Arana, por 245 mdd. Ambas para prepagar. Antes también colocaron con el mismo objetivo Bimbo, de Daniel Servitje, y Peñoles, que dirige Fernando Alanís.

ANOCHE LAS EXEQUIAS por el sur de la ciudad de Herbert Bettinger Barrios, fiscalista de una sólida y confiable reputación. Falleció este lunes en su caso de un ataque al corazón. Tenía 71 años y deja a sus hijos Herbert y Marina. Descansa en paz amigo.


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