ADOLFO DÁVILA JR.
ADOLFO DÁVILA JR.

Sociedad y Gobierno

La mayoría de los mexicanos solamente criticamos al gobierno, en cualquier nivel que éste sea, Federal, Estatal o Municipal, en cualquiera de sus tres órdenes la crítica se hace presente en muchos sentidos, como  la inseguridad, la falta de agua potable, los residuos sólidos, los baches en las calles, la falta de oportunidades de trabajo, el aumento de los precios, en fin, con todo nuestro rosario de quejas siempre volteamos hacia el gobierno.

Pero, ¿cuál es la parte que nos toca a la sociedad?, ¿Qué nos falta o nos falla a los mexicanos para ser una sociedad activa y responsable? La realidad es que nos falta ser un pueblo unido, somos un pueblo que generalmente se une en la desgracia, pero no se une o le falta unirse más para participar activamente como pivote del gobierno, imaginen esa dupla contundente de sociedad y gobierno trabajando de manera conjunta por el bienestar del pueblo.

Sobre el punto, sobre este tema hay libros y tratados, pero los mexicanos leemos muy poco, así que muchos no tendrán acceso a la información, se oye muy fácil promover la participación de la sociedad en los asuntos y políticas del gobierno, pero la realidad es que las consultas, la participación de la sociedad en los planes de desarrollo, en los programas y políticas públicas, sigue siendo muy escasa o nula.  El gobierno propone y el ciudadano dispone, o el ciudadano autoriza al gobierno, en teoría eso sería un gobierno democrático, pero  tenemos gobiernos autocráticos, ellos tienen el poder, ellos tienen la autoridad y hay una baja o poca participación de la sociedad en los asuntos del gobierno.

Esto lleva a la sociedad a organizarse y manifestarse, por la falta de participación nos toca recurrir  a la manifestación, la última parte de la participación social es manifestarse cuando ya el problema se salió de control, cuando la autoridad ya no pudo dar respuesta a los problemas sociales, entonces los ciudadanos brincan, toman calles, cierran avenidas, toman casetas, edificios, en fin, un sinnúmero de formas en que se manifiestan buscando generar una incomodidad a la autoridad y la misma sociedad para hacerse notar y ser atendidos, a mayor necesidad de atención mayor nivel de manifestación.

En estas manifestaciones las mexicanos hemos llegado a la intolerancia, a la violencia, a la destrucción incluso del patrimonio histórico, recuerdo cuando maestros en Oaxaca quemaron la puerta de palacio de gobierno, un edificio histórico y su puerta sin duda antigua fueron testigos de la furia del magisterio.  Ahora en la Ciudad de México el Ángel de la Independencia sufre daños, el monumento fue objeto de pintas y daños por el grupo de manifestantes mayormente mujeres, durante la marcha feminista.  Un reportero fue golpeado en otra manifestación, reventadores y otros grupos de choque utilizan algunas manifestaciones para hacerse presentes y recrudecer la violencia y destrucción, entonces las manifestaciones salen de control.

El Presidente de México habla de amor y paz, y de dejar a la sociedad manifestarse, aduciendo el respeto que se tiene a la manifestación, pero también la sociedad, nosotros, debemos ser respetuosos del orden social, debemos respetar los derechos de los demás, gobierno y sociedad, manifestarnos no nos da libertinaje aduciendo libertad.

Propiciar el diálogo, pero también reprimir a una sociedad libertina es función de cualquier nivel de gobierno, los ciudadanos debemos buscar siempre una ruta del diálogo y la concertación, la protesta debe ser la forma última de manifestarse de una sociedad cansada de no ser escuchada, de ser ignorada, pero deben cuidar sus formas, debemos desarrollar la conciencia ciudadana, es decir,  gobierno y sociedad unidos, ahora más que nunca.

 


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