Enrique Laviada
Enrique Laviada

Durante toda la reunión Alejandro mantuvo el mismo gesto de angustia y preocupación que le ha caracterizado durante las últimas semanas, mientras Ulises esbozaba todo el tiempo la misma sonrisa forzada que muestra en todas partes, tal y como lo consignan las fotos y los relatos del evento, en el que uno le llevó el Ayuntamiento en pleno al otro.

Ha sido mediante un boletín de prensa que nos enteramos de las nobles intenciones de ambos (es ironía), para trabajar de manera estrecha y coordinada, sin aclarar aquello de que más vale tarde que nunca, pero con el propósito de brindar certeza a las acciones (sic) en beneficio de la ciudadanía.

Con esto, creo, queda perfectamente aclarado que por fin se pondrán de acuerdo (o al menos tratarán de hacerlo) con el fin de que funcionen mejor las cosas, se eviten duplicidades y el desperdicio de recursos (tan escasos en estos tiempos), se atiendan las necesidades de la gente, sin demora ni pretexto, y que todo lo harán, se dice, de buena manera y hasta con entusiasmo.

Desde luego, en el boletín emitido por Alejandro se afirma que Ulises le agradeció el apoyo (no dice cuál) para alcanzar sus metas (no dice cuáles) en beneficio de los capitalinos, con la seguridad de que todos entenderemos el mensaje de que entre ellos hay buena vibra y gran conexión.

El comunicado oficial de Alejandro menciona algunos ejemplos de los principales acuerdos con Ulises, como el fortalecimiento del Ayuntamiento de Zacatecas, acciones para la mejora de los servicios públicos de recolección de basura, alumbrado y bacheo (no se sabe de dónde saldrán los recursos); además se reforzará (sic) el suministro de agua potable (no dice cómo); adelantan que se revisará la viabilidad de ampliar con una segunda celda (así dice) para la operación del relleno sanitario (suponemos que en referencia al tiradero de basura a cielo abierto), sin aportar mayores detalles para efecto de su debido manejo publicitario.

Pero no crea usted, estimado lector, que ahí quedó la buena voluntad de Alejandro y Ulises, no, nada de eso, también nos regalaron una bonita declaración de cordura financiera que se expresará, no tenga duda, en magníficos convenios económicos, cuyo contenido por ahora se encuentra reservado, empero, igual agradecen su paciencia.

En materia de seguridad, Alejandro y Ulises convinieron en informar lo mismo de siempre, esto es, que se insistirá en la coordinación de los cuerpos de seguridad y la ampliación de la vigilancia en “zonas prioritarias” (en las otras no), así como “fortalecer las instalaciones de la policía municipal”, aunque también se habló, dicen, de establecer “jornadas voluntarias en escuelas y comercios”, ya que aquellos operativos en los que se unirían todos los esfuerzos de las distintas dependencias, ampliamente publicitado al inicio de las actuales administraciones, parece que no funcionaron.

Por último, en un gesto inconfundible de amistad entre Alejandro y Ulises, se comprometieron al “trabajo en equipo” en materia turística, luego de que ambos protagonizaran una corta, pero bochornosa disputa por la mercadotecnia, que les llevó al grado de inventar lemas distintos, con el único fin de confundir (no es ironía) a nuestros posibles visitantes.

Enhorabuena, pues, por la imprecisa buena voluntad de ambos para hacer algo y, de preferencia, pronto.

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Acertijo

Actos anticipados

 


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