YO NO FUI

Cuentan las lenguas viperinas que este fin de semana, el góber Tello se mostró hasta un poquitín “sacado de onda”, luego de darse a conocer que la Auditoría Superior del Estado (ASE) detectó, en las distintas esferas del gobierno, más de 400 miembros de la Real Fuerza Aérea (o sea, aviadores) que cobran sin trabajar, o cobran de más en el puesto, o cobran doble…

Ni tardo ni perezoso… bueno… el propio góber Tello se aprestó a decir a los medios de comunicación, y al mundo entero, que él está “casi seguro” de que ninguno de los aviadores trabaja en su gobierno, porque el suyo es diferente. Así que si el auditor del estado, Raúl Brito, viene a contarles cositas malas del góber Tello, pónganse a cantarle como Pedro Infante: “Yo te lo juro que yo no fui, tú tienes cara de pirulí”.

CONSEJOS

Y ahí tiene usted que un selecto grupo de diputados de la LXIII (63) Legislatura, departieron en fin de semana ni más ni menos que con el obispo Sigifredo Noriega Barceló, quien bajita la mano, dicen, les aconsejó, orientó y conminó a que ya le paren con el asunto de la “ideología de género” que, a nivel legislativo, se cuela para modificar algunas leyes.

Básicamente, les dijo que esa ideología (“de nuestros tiempos”) puede venir a destruir, a futuro, “los valores de la vida y la familia”. Y hablaron de algunas otras cosillas, dicen, pero en este asunto, ahora faltará ver qué hacen esos diputados con sus compañeros que no asistieron (qué novedad), y que apoyan abiertamente los temas de “ideología de género”. ¿Le harán caso al obispo? Porque mandarlo por un tubo ya sería demasiado, ¿no?

LA LANA

Pues finalmente se levantó el bloqueo en los accesos de la Mina Peñasquito, en Mazapil, y se reactivaron los trabajos, y hubo hasta quien echó las campanas al vuelo… menos el senador morenazo José Narro Céspedes (Narro el malo), quien pa’pronto salió con la novedad de que sí hubo acuerdos… pero están a medias.

A decir de más de tres de sus detractores, lo que Narro pretende se refleja en sus declaraciones, pues jura y perjura que “la minera aún debe millones de pesos”, que no dice cuántos, pero que seguirán en la lucha para que los suelte. O sea, en otras palabras, que lo que lo mueve –dicen sus críticos– es nomás el cochino dinero. ¿Y eso también será novedad?

EN CAMPAÑA

Dicen que quien anda en campaña permanente (o por lo menos eso parece) es la súperdelegada y mera-mera de los Programas para el Desarrollo, Verónica Díaz Robles, que prácticamente no hay día en que no visite alguna comunidad o cabecera municipal, en casi todo el territorio estatal, llevando los dichosos programas. Y la lana, y los apoyos diversos, y muchas cosas más.

A decir de los de lengua viperina, ella se sigue encargando de que la imagen del preciso López Obrador siga vigente todos los días a través de esos apoyos, pero al mismo tiempo, es su propia imagen la que también se promociona y se posiciona entre el común de la gente. Quién quita y, en una de esas, la veamos en las boletas electorales como candidata a algo. ¿A qué? Pues a lo que se ofrezca, por ejemplo.


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