STAFF | NTRZACATECAS.COM
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Los partidos políticos son agrupaciones con intereses particulares que se disputan el poder político en un proceso regulado. En el caso mexicano, este proceso lo regula el INE, institución que sistematiza a los partidos y vigila que el proceso electoral sea el coherente, legal y justo para todos los competidores. A su vez, los partidos políticos son variados y, por tanto, tienen ideologías distintas, que no se limitan a las corrientes que la brújula política establece. Ejemplo de ello sería aquellos que simpatizan con el ecologismo o feminismo.

Centrados únicamente en la brújula política, las escalas ideológicas de izquierda a derecha son bastante amplias, sobre todo cuando se les añaden conceptos como liberalismo, progresismo y conservadurismo. La izquierda puede ser comunista, socialista, socialdemócrata o liberal. En la derecha hay liberales, nazis, fascistas, socialcristianos y conservadores. Lo confuso de esta línea es que las ideologías no son algo de lo que el humano pueda adherirse por completo.  Los sujetos tenemos emociones, pasiones e intereses, de manera que en ocasiones solemos ser contradictorios. Quizá lo más claro sería siempre el preguntarse sobre la congruencia que tienen las instituciones e ideas que adoptamos como propias.

Quienes se asumen como liberales, de izquierda o de derecha pensarán siempre en el individuo como el centro de todo, teniendo así lo más valioso, su libertad. Cuando un liberal se posiciona en la izquierda, asume que su libertad puede ser cedida en cierta medida por un beneficio mayor, pensando como valor secundario la igualdad. Mientras que un liberal de derecha asumirá difícilmente la intención de beneficiar a los colectivos, sino que impugnará la intensión de la justicia social, pues su valor central radica en la libertad. En ambos bandos, el liberal buscará derechos individuales que los ven como fundamentales. La mayoría de las veces, los liberales tienden a ser de derecha.

La diferencia sustancial entre la izquierda y la derecha radica en la preservación o no del estatus quo actual. Alguien de derecha preservará la familia, las tradiciones, los valores, y las leyes tal cual como están; además de utilizar la religión como un detonador de ideas útiles para la vida social y política. Mientras que la izquierda aboga (en cierta medida) por la abolición de ese estatus que no beneficia a todos, de ahí que existan algunas luchas sociales.

Además, podemos hablar del progresismo, que regularmente va de la mano con los liberales de izquierda, que buscan una mejora en los derechos sociales mediante la intervención del estado, particularmente a minorías sociales (población LGBTTTI, mujeres, personas con discapacidad, etc.)

En México, las escalas ideológicas son difusas y más confusas. Quizá el único partido que las tiene claras es el PAN, que se asume como liberal de derecha; mientras que partidos como PRI y MORENA terminan siendo pragmáticos con el uso ideológico de acuerdo con sus intereses.

Lo peligroso de esta ausencia ideológica surge cuando algunos partidos tienen clara su ideología y se muestran ante los ojos del otro como lo opuesto. Es el caso del PES quien no tiene una ideología socialdemócrata, ni tampoco liberal, sino más bien del tipo conservadora y que, a ojos del mundo, va pregonando un supuesto liberalismo en beneficio de las minorías. Eso es grave. Basta recordar que el PES, junto al PAN, era de aquellos que hace no mucho se opuso a hablar del aborto o del matrimonio igualitario en México.

El PES es un partido peligroso que cubre sus ideales con supuesta benevolencia con la intención de legitimarse y acaparar más votos. Jugando deshonestamente en las canchas de la política, con la única intención de llegar al poder. Lo que sigue entonces sería reflexionar qué podría hacer estando ahí, en el poder.  Evidenciar las incongruencias que el PES tiene no es malo, al contrario, ayuda a los ciudadanos a abrazar una ideología informada, justa y competitiva. Si el PES no mantiene al frente una ideología clara es porque probablemente tenga miedo de no consolidarse, sabiendo que sus preceptos son arcaicos y problemáticos.

Los ciudadanos tenemos como deber político y ético el informarnos no sólo a la hora de votar, sino para establecer lazos con un partido que nos representa, o con el que coincidimos.

 

Un partido liberal

Eduardo Martín Piedra Romero / Co-jefe de Equidad de la Liga del Bajío 2019

 


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