STAFF | NTRZACATECAS.COM
STAFF | NTRZACATECAS.COM

El PES no es liberal

Eduardo Martín Piedra Romero / Co-jefe de Equidad de la Liga del Bajío 2019

Recientemente leí una nota periodística que hablaba de la resurrección del Partido Encuentro Social (PES), el partido de derecha que bajo diferentes intereses llegó a ser parte de los ganadores en la elección federal del 2018. El PES perdió el registro por no tener la cantidad necesaria de votos totales emitidos para sí. Ahora, resurge desde la magia de lo posible, como Partido Encuentro Solidario (otro PES), pero el significado ha cambiado, aparentemente.

Regresa con los mismos actores políticos, pero se dice otro PES. Este partido, que durante la campaña federal se volcó a los medios de comunicación, fue siempre identificado dentro de la brújula política como un partido de derecha. Es decir, acepta cierto favoritismo por el estatus actual y natural de las cosas, teniendo pocos incentivos para pensar en la redistribución. Teniendo en sus raíces las nociones más arraigadas de conservadurismo. El viejo PES era el hermano incómodo de la coalición Juntos Haremos Historia, esa que le dio el triunfo a AMLO, pues siempre tuvo naturaleza diferente en la coalición por su diferencia ideológica, denotando así una incongruencia importante.

Ahora, con el retorno, leí en una artículo de Rafael Calzada, en el que colocaba al partido, al menos en el estado de Zacatecas, como una expresión progresista. Dicha nota pone:

Siendo en el legislativo local la representación política de mayor participación y productividad. Donde mediante acuerdos con otras fuerzas mayores, se han convertido en la fuerza bisagra para desatorar los acuerdos y que sea viable la gobernabilidad para Zacatecas. Se puede decir que es una expresión parlamentaria responsable, preparada y progresista, la más liberal, productiva, congruente y trabajadora.

No me parecería sorprenderte que esta primera aproximación resulte errónea y completamente incongruente. Ambos PES, el de la campaña y el nuevo, mantienen los mismos documentos básicos que el INE solicita y poco tienen que ver con las corrientes progresistas necesarias para el acceso de oportunidades o condiciones más o menos iguales para con las minorías sociales.

En realidad, este partido, al igual que el PAN, serían de los primeros en oponerse a legislaciones liberales de tipo progresista (llámese interrupción legal del embarazo, matrimonio igualitario, regularización de la marihuana, etc.).

La reflexión de esta columna no tiene que ver con negarse a que el PES tenga voz en los congresos locales. De hecho, eso de oponerse no sería sano para una democracia, pues se ha comprobado que cuando no se pone a discutir a la izquierda y la derecha, la derecha termina por utilizar métodos más peligrosos y ocultos para lograr sus fines. Como ejemplo se tiene el caso francés o italiano en el que la extrema derecha se adueñó de muchos espacios, de manera abrupta, implantando ideas xenófobas y racistas para sus nacionales. Sino que va más encaminada hacía una reflexión en torno a la revisión de ideas que contiene el PES dentro de sí: revisar si sus postulados empatan con las formas de concebir el mundo de otros, revisar si sus ideas no son intrínsecamente ofensivas o peligrosas para ciertos grupos sociales.  Para fortalecer a una democracia se tiene que llevar el conflicto ideológico a los espacios más democráticos, discutir de manera informada y ordenada las agendas que estan en el corazón del Estado. Por eso es aplaudible la prematura e insistente formación del PES.

Lo peligroso resulta entonces en pensar al PES como un partido liberal, progresista y de tintes opuestos a los reales. Hay que revisar con lupa su producción legislativa, sus documentos básicos y establecer así una crítica de congruencia/incongruencia antes de postularle como un partido “bueno” o “malo”. Yo particularmente no votaría ni pensaría en afiliarme a un partido como el PES, que además, como la nota de Rafael Calzada, es un partido que juega con ciertos simbolismos religiosos, además de recoger sus estructuras sociales.

No porque la derecha política sea completamente negativa, sino porque siempre se deberá pensar en qué resulta más conveniente y a cuántos beneficia. De ahí que yo no concilio con la derecha política como el PES.

 

Calzada, Rafael (2019) El nuevo PES, un partido liberal. En NTR Periodismo Crítico [Online] Disponible en: http://ntrzacatecas.com/2019/05/21/de-fondo-22/?fbclid=IwAR2DtVbgqJ4Shp4uNqq3DgYD-d6VAs3XEXKVy_vP1mM9YefxocVyQ-XbHbs

 


Los comentarios están cerrados.