NORMA BERNAL | NTRZACATECAS.COM
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Fresnillo.- De acuerdo con Patricia Herrera del Villar, delegada de la Procuraduría de la Defensa de las Niñas, Niños y Adolescentes, del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (SMDIF), se atienden entre uno y dos casos al mes sobre intentos o abuso sexual en contra de menores de edad en El Mineral.

El domingo, una pequeña de 12 años sufrió un intento de violación por parte de un conocido de su papá; éste último interpuso la denuncia correspondiente.

Ante esta situación, Herrera del Villar explicó que a las personas que llegan a la dependencia se les brinda asesoría y acompañamiento al Ministerio Público, al tratarse de un delito grave, para que sea esta institución la que actúe, y si éste pone a disposición del SMDIF a los menores, entonces se actúa directamente.

En la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ) se tiene en registro de 245 denuncias por abuso sexual en contra de niños, esto de septiembre de 2016 a la fecha.

Al menos 87 por ciento de los casos de abuso sexual es contra niñas y 13 por ciento contra niños, es decir, son 213 niñas y 32 niños las víctimas.

Herrera del Villar lamentó que 70 por ciento de los casos de abuso sexual se da en el entorno familiar, es decir, por padres, hermanos o abuelos, mientras que el 30 por ciento restante es cometido por personas externas al seno familiar.

“Cuando el Ministerio Público nos pide que actuemos, buscamos redes de apoyo familiar, o bien, lo ingresamos en instancias como la Villa Infantil o Casa del Adolescente en Zacatecas capital; todo depende si la integridad del menor está vulnerada con los padres”, enfatizó la procuradora.

Detalló que, en la mayoría de los casos de abuso sexual los padres o acompañantes de los menores acuden al SMDIF porque no saben qué hacer y es allí donde se les guía para que acudan a la instancia correspondiente, pero también se les da atención psicológica.

Argumentó que el abuso sexual puede ser desde tocamiento, agresión o introducción de algún miembro u objeto externo por genitales.

La procuradora lamentó que los padres, en muchas ocasiones, permiten el abuso, al proteger más a quienes hacen daño que al menor, principalmente por vergüenza al tratarse de una pareja sentimental, un padre o un tío cercano, lo que calificó como grave.

Consideró que la comunicación de padres a hijos y viceversa es vital para detectar situaciones de abuso sexual, ya que se les debe informar a los pequeños que nadie los debe tocar y para ello es importante que sepan diferenciar situaciones de riesgo y juegos, que es lo que les llegan a decir a los niños.

Las alarmas que los padres deben percatar de un niño abusado son: rechazo hacía quienes los afectan, dejan de comer, cambio de actitud o se orinan cuando ya no lo hacían.

Herrera del Villar puntualizó que en muchas situaciones el abusador ha cometido el delito en otras ocasiones.


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