Alberto Aguilar
Alberto Aguilar

EN SEPTIEMBRE PASADO BlackRock, la firma estadounidense especialista en gestión de activos, concluyó finalmente la compra del negocio de fondos de Citibanamex con activos por 34 mil millones de dólares (mdd).

Para BlackRock, que hoy opera en 30 países con una plantilla de 14 mil empleados, se trata de la inversión más grande que ha realizado en una economía emergente desde hace 31 años cuando la fundaron ocho socios, entre ellos Rob Kapito, su presidente, y Larry Fink, que se mantiene al frente del timón.

Más allá de las interrogantes que existen con relación al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, BlackRock con 10 años de operar en México, refrendó con esa multimillonaria inversión su compromiso con el país con una visión de largo plazo.

Con activos en administración por 6.4 billones de dólares, la multinacional que hoy reporta sus resultados del 2018 en NY, también se mueve en el complicado escenario de volatilidad global en el que la economía mundial y EU crecerán menos este 2019.

Para lo que hace a México BlackRock, que dirige aquí desde 2013 Samantha Ricciardi, se observa gran voluntad del nuevo gobierno, aunque el quid estará en la ejecución y en mantener una adecuada visibilidad de las políticas públicas para dar certeza.

Ricciardi, quien colabora para BlackRock desde hace nueve años, es egresada del ITAM y obtuvo su especialización en la London School of Economics. También trabajó para Accival, Citibank y la inglesa Schroders.

Bajo su gestión BlackRock no ha detenido su avance anual de doble dígito y ya administra aquí activos por 65 mil mdd.

Su único objetivo se enfoca a obtener los mejores rendimientos para sus clientes, básicamente afores, bancos, aseguradoras, entidades gubernamentales y especialistas en pensiones privadas.

Con el sustento en tecnología, otra de sus prioridades –big data e inteligencia artificial–, posee una plataforma muy conocida para evaluar riesgos que es Aladdin, que creó otro de sus socios, el ya desaparecido Charles Hallac. Con ella se administran 20 billones de dólares, ya que se incluyen terceros. De México seis clientes aprovechan esa vía.

Si bien nuestro país es un mercado nodal para la estadounidense, entre las economías emergentes las de Asia nos superan en dinamismo incluidas las de China, Indonesia, Malasia, Taiwán.

Luego de la reciente compra a Citibanamex, que dirige Ernesto Torres Cantú, de todo el activo que maneja BlackRock México un 50 por ciento son pensiones y el resto se divide entre sus otros clientes.

Como se sabe en pensiones México tiene un gran desafío. Sólo en afores con 160 mil mdd en activo y que es el 16 por ciento del PIB, urge aumentar la aportación para ensanchar la tasa de remplazo.

En planes de pensiones privadas con únicamente 30 mil mdd, el reto es todavía mayor y en fondos de inversión con 110 mil mdd que equivalen al 10 por ciento del PIB, pese al avance de los últimos años hay todo por crecer.

En Brasil por ejemplo los fondos de inversión significan un 50 por ciento del producto, aunque hay que reconocer que aquí la regulación frenó por años su dinámica.

Dado el monto de los activos que ya maneja BlackRock para este 2019 difícilmente se alcanzará el doble dígito de crecimiento. Ricciardi dice que en ese contexto se va por un dígito alto.

Lo relevante es que la firma financiera, más allá de la difícil coyuntura, no tiene la menor intención de bajar la guardia.

CON LA NOVEDAD de que CONSAR, que lleva Abraham Vela Dib, aún no publica en su portal las cifras de cierre de las afores en 2018, pese a que ya se cumplió la primera quincena del año. Apenas hay algunos datos desagregados, difíciles de encontrar, como por ejemplo el activo que manejan las afores. Dada la relevancia de esa información para los trabajadores, la opacidad no es la mejor noticia. En 2018, según expertos consultados, el rendimiento promedio de las afores fue negativo en 5 por ciento real. Esa realidad se hará patente en breve en los estados de cuenta que recibirán los trabajadores y que ya preparan los miembros de la AMAFORE, que preside Bernardo González. En diciembre también hubo minusvalías.

Y EN EL preocupante expediente de la cervecera Constellation Brands, que lleva aquí Daniel Baima, fíjese que el lunes se determinó que será el 4 de febrero cuando se decide si va o no la consulta pública para ver lo relativo a la construcción de su planta en Mexicali. Será la primera empresa pública que se sometería a un ejercicio de esa naturaleza, más allá de que no hay inversión pública involucrada. Además, la factoría ya se construye y se han invertido 750 mdd.

ASÍ COMO LOS inversionistas en NY no quedaron complacidos con la reciente presentación de PEMEX, resulta que tampoco dejó buen sabor de boca la reunión de los miembros del CCE, que preside Juan Pablo Castañón con Octavio Romero hace unos días. Muchos temas en el tintero y sobre todo dudas que quedaron sin resolver.

LA BMV, QUE preside Jaime Ruiz Sacristán y que lleva José-Oriol Bosch, reclama se reconozca su activa participación en el ajuste fiscal que recién se autorizó para las nuevas colocaciones en bolsa. Vaya hay un memo del 22 de diciembre del 2016 del propio Ruiz Sacristán a María Ariza, entonces en AMEXCAP. Antes la BMV igual signó una carta dirigida a José Antonio Meade de SHCP con diversas peticiones para mejorar el entorno bursátil. Ahí también firman AMAFORE, AMEXCAP, AMIB, CCE y AMIS.


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