Enrique Laviada
Enrique Laviada

El gobernador del estado, Alejandro Tello, salió enfilado hacia la capital del país con la intención firme de conseguir los recursos necesarios para pagar los salarios y prestaciones a los maestros de la entidad.

Desde su cuenta de Twitter, el mandatario estatal informó: “estoy en la #CDMX, me acompañan legisladores, unidos gestionamos lo que le corresponde a #Zacatecas en este cierre de año”, lo que en un principio motivó cierto entusiasmo en el sector.

Ahí mismo, Tello agregó, en una especie de explicación no pedida: “Apoyo al Presidente, pero mi entidad está sobre todo. No podemos lastimar al magisterio zacatecano (sic), exigimos algo tan sensible como lo es su salario”, lo que parece un tanto incomprensible.

Esa continua declaración de “apoyo” a López Obrador, a propósito de nada, está de sobra, no es en absoluto indispensable, sobre todo cuando las relaciones institucionales se encuentran en un momento que obliga a las definiciones; el discurso podría ser: “no obstante nuestras diferencias”, esperamos que no se sacrifique al magisterio, ni sean utilizados sus salarios como elemento de presión.

Lo que sería obligado, en ese caso, sería decir que los salarios de los maestros son sagrados y que la Federación debe apoyar a los gobiernos locales y nunca utilizarlos para establecer algún tipo de nuevo orden autoritario.

Algo así.

……………………………………

Y mientras Tello publicaba sus tribulaciones en redes sociales, aquí en Zacatecas, el diputado Alfredo Femat, del Partido del Trabajo (PT), junto con el dirigente de Morena, un tal Fernando Arteaga, y la diputada federal Mirna Maldonado, también de Morena, criticaban al gobierno del estado, haciéndolo responsable por el dispendio de recursos y las malas previsiones financieras.

Los legisladores federales insistieron en que su compromiso es firme y las gestiones pertinentes ante la Secretaría de Hacienda para la “solución de fondo” del problema, ya se realizan desde hace tiempo, con el fin de garantizar los derechos del magisterio y el pago de sus salarios y prestaciones, sin especificar a través de qué mecanismo o propuesta presupuestal.

Aseguraron que también el senador por Morena, José Narro (quien se encontraba en Chihuahua), se incluye en lo dicho y apoya activamente las negociaciones con el mismo propósito, y que todos estarían encantados de aceptar la invitación de Tello para actuar conjuntamente, en cuanto se las hicieran llegar (es ironía), pero en tanto, lo harían por su cuenta.

Algo así.

………………………………………..

Le comparto, estimado lector, que al medio día de ayer, también se reportaron los diputados locales de Morena para informar por boca de su coordinador, un tal Jesús Padilla, que se encontraban en la Ciudad de México, justo en las oficinas de la Secretaría de Hacienda, en el mero Palacio Nacional, donde los atendió un funcionario menor, para reiterarles que no habrá recursos extraordinarios.

Lo cual significa que, para el pago de los maestros, aplicaría la receta de López Obrador: “búsquenle”, lo que, al final del día, se resume como: adelanto de participaciones (que luego se deben solventar); o, en su defecto, un préstamo bancario con tasas preferenciales (que se debe pagar) y punto.

Nos enteramos que por mera casualidad (no es ironía) los diputados de Morena se encontraron en esas oficinas con el gobernador Tello, quien iba a los mismos asuntos, pero por separado, en compañía de su (¿?) secretario de Finanzas, Jorge Miranda, y de su (¿?) diputado local José María González Nava, que todos se saludaron amablemente, se tomaron fotos e intercambiaron parabienes tristes.

Acto seguido, el gobernador Tello subió al otro piso y recibió la misma respuesta: no habrá recursos extraordinarios, sólo adelanto de participaciones (ésta sí que es ironía cruel), lo suficiente para librar la emergencia, a cargo de las finanzas del estado y en espera de una solución real, es decir, lo mismo para todos, ya sea juntos o por separado.

Algo así de trágico.

……………………………………..

Acertijo

Tomar una decisión o ponerse en fila.


Los comentarios están cerrados.