Alberto Aguilar
Alberto Aguilar

MÁS ALLÁ DE los adeudos que habrá que saldar con contratistas y proveedores del NAIM, la principal amenaza legal tras la cancelación del proyecto aeroportuario, son los tenedores de los bonos que se colocaron para financiar la obra por 6 mil millones de dólares (mdd) que tienen jurisdicción en NY.

De ahí la estrategia de la SHCP para realizar una oferta de recompra, la cual se lanzó el lunes, primer día hábil del sexenio de Andrés Manuel López Obrador por un tramo de mil 800 mdd con un premio de mercado, aunque con un descuento con respecto al valor inicial.

En el armado del plan está al frente el subsecretario de SHCP, Arturo Herrera, con el apoyo del JP Morgan de Eduardo Cepeda, Citibank, que lleva Ernesto Torres Cantú, y el HSBC, que comanda Nuno Matos, instituciones que fueron las que colocaron en su momento el papel.

El mecanismo puesto en marcha es una especie de subasta “tipo holandés”, que es como se le conoce, mediante la cual el gobierno mexicano podrá recomprar las posturas que más convengan conforme a los precios más accesibles.

Sin embargo, quienes participen deben renunciar a algunas de las condiciones o “covenants” que tenían los bonos cuando en su momento se ofrecieron, entre ellos el aceptar la cancelación del aeropuerto en Texcoco.

De ahí que hasta ahora la respuesta sea limitada, dado que los dueños de esos títulos perderán sus derechos a las demandas o bien la opción de vender a los “fondos buitres” que, dicho sea de paso, ya han comprado algo de los bonos del NAIM (MEXCAT). De hecho, si éstos se suben a la subasta, ya obtendrían un muy buen rendimiento.

Pero, además, como ya es público, la SHCP de Carlos Urzúa informó que analiza el esquema que seguirá para lo relacionado con los más de 4 mil mdd que restan.

Para éstos, digamos que hay el atractivo de que al quedarse les tocaría un mayor porcentaje del TUA futuro que cobrará el AICM. El gran problema es que ese rendimiento estará muy apretado hacia adelante. Esa terminal recibirá este 2018 unos 47 millones de pasajeros y con mejoras puede llegar a máximo 50 millones.

Es de esperar que el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, que ahora preside Javier Jiménez Espriú, pudiera hacer cambios al fideicomiso. Quizá subir el aeropuerto de Santa Lucía e incluso el de Toluca.

Aun así, la terminal de Toluca puede alcanzar máximo 8 millones de pasajeros y Santa Lucía es toda una incógnita. No hay ni siquiera un plan de negocios como tal y los expertos conocen sus limitaciones.

En ese contexto la oferta es un buen intento para salvar las demandas de NY, pero los resultados son aún impredecibles. De ahí las reservas de las calificadoras como Moody’s de Alberto Jones y Fitch, que comanda Carlos Fiorillo, para con relación a la calificación de esos bonos.

Si todo sale bien se habrá salvado la peor parte de las amenazas en materia legal producto de la inexplicable cancelación del NAIM utilizándose los recursos que había en caja. De lo contrario habrá un importante ruido por las acciones legales en la urbe de hierro.

Pero, incluso, en ese mejor escenario el pago a descuento tendrá un costo que no puede perderse de vista, lo que impactará las futuras emisiones de deuda de México en su totalidad. Así que de todas, todas.

Y EN UN albazo justo antes de concluir el sexenio de EPN, resulta que el ex titular de PGR, Alberto Elías Beltrán presentó ante del Juzgado Décimo de Distrito de Procesos Penales Federales en la CDMX el desistimiento en contra de las órdenes de aprehensión que hay contra el ex presidente de Mexicana, Gastón Azcárraga Andrade, esto debido a violaciones de la Ley del Mercado de Valores. Ya se imaginará la alarma que se detonó entre los miembros de ASPA, que comanda Rafael Díaz Covarrubias, dado que se les dejó de lado en su carácter de víctimas en este asunto. El sindicato aún representa a los trabajadores de la extinta línea aérea. Obviamente ya se presentó un recurso de inconformidad. Se sabe que en la propia PGR, por ahora a cargo de Alejandro Gertz Manero, hay sorpresa en torno a un expediente que no les comunicó el anterior gobierno.

AMÉN DEL CONTROVERTIDO proyecto del Tren Maya asignado a FONATUR de Rogelio Jiménez Pons, así como otro tren en el Istmo que, incluso, fue mencionado en la toma de posesión por Andrés Manuel López Obrador, resulta que hay otros planes ferroviarios que se buscarían empujar en este sexenio con el concurso de la IP. Uno de ellos en específico es el México-Querétaro para pasajeros. Éste quedó de lado en el gobierno de Enrique Peña Nieto. La diferencia es que ya no sería de alta velocidad. Obvio para ello se va a requerir mayor confianza en la economía.

RECIÉN LE PLATICABA de la oferta de recompra que realiza Rassini para deslistarse de la BMV de José-Oriol Bosch. Aunque el lunes 10 de diciembre concluye el plazo fijado por la emisora que comanda Eugenio Madero, operativamente será este viernes cuando se cierre la opción para que los inversionistas vendan. Según esto, a la fecha la operación ya tiene 85 por ciento de avance de los títulos diluidos en bolsa. O sea que se va viento en popa. Además de que la acción de Rassini se ha visto muy afectada en el mercado, se trata de una emisora que trae pasivos por 485 millones de dólares. En ese sentido, quien se mantenga poseerá títulos de una empresa que junto con lo anterior tendrá acotada liquidez.


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