Enrique Laviada
Enrique Laviada

Es una atenta petición: no ponga punto final al tema de la corrupción mediante un perdón que ni le queda ni le toca otorgar, a menos que tenga en mente saltarse la Ley para ahorrar tiempo de nueva cuenta; pero no esta vez, en un asunto que lastima gravemente a la sociedad.

Tan es así que, gracias a su postura intransigente respecto de los corruptos, tuvo usted una cantidad de votos tan impresionante como nunca en la historia de mi país.

Llegó el momento de pasar del discurso de campaña a la acción que un hombre de Estado debe demostrar, sobre todo a la hora de asumir plenamente el poder, un poder que, además, usted mismo ha dicho (hasta el cansancio) corresponde al pueblo y no a una élite de privilegiados.

No ponga punto final.

………………………………………………..

Al contrario. Ya es hora de que quienes medraron vilmente con los puestos públicos, saquearon a la nación y se enriquecieron grotescamente, sufran las consecuencias legales que corresponden a sus malos manejos.

Sólo quiero poner a su consideración, ciudadano presidente, un caso de corrupción terrible, muy propio de los grandes excesos del sexenio de Enrique Peña Nieto, me refiero a la llamada Estafa Maestra, que es un cáncer de corrupción metido en nuestras instituciones de educación superior.

Es decir: se trata de la corrupción atacando a las ‘alma mater’ de muchos estados del país, de manera artera, una satrapía auténtica que no puede quedar impune, por ningún motivo, menos en aras de un pragmatismo político sumamente dudoso o, dicho en forma más directa: ¿de que serviría otorgarle el perdón a Rosario Robles? No entiendo. Y, a decir verdad, no creo que los universitarios de mi estado vean con buenos ojos que salga tan campante y a disponer de lo estafado, mientras la Universidad Autónoma de Zacatecas sufre las consecuencias.

Desde luego, aplicar la justicia incluye a los socios locales de la estafa, al tiempo que se emprende una transformación de fondo.

No ponga punto final.

………………………………………

Le recuerdo, ciudadano presidente, que en muchas de las ocasiones que vino a Zacatecas como candidato, usted censuró duramente a los gobiernos priístas, por corruptos, en especial al de Miguel Alonso, a quien usted calificaba como un “gobernador mediocre y ladrón” (¿lo recuerda?), debido a sus abusos evidentes.

Pues resulta que, en efecto, el tal Miguel Alonso y sus secuaces dejaron al estado de Zacatecas en la ruina; sus propios correligionarios, aún en el gobierno estatal, lo reconocen y padecen las consecuencias, e incluso lo declaran, pero nadie procede a aplicar la Ley y evitar que la impunidad siga pesando negativamente en el ánimo y la confianza de los ciudadanos.

Durante el sexenio de Alonso se desviaron recursos que deberían ir a quienes verdaderamente lo necesitan, al pueblo, diría usted; se medró con el presupuesto, se endeudó al estado de manera criminal, se realizaron obras faraónicas que quedaron a medias como grotesco monumento a la corrupción, se abusó como nunca de los contribuyentes y los empresarios fueron extorsionados sin misericordia para obtener contratos de obra, prestación de servicios y compras mediante el llamado diezmo que, por cierto, se encargaba de cobrar sin pudor alguno el hermano del entonces gobernador, un tal Juan Alonso, entre muchas otras barbaridades.

De modo que la pregunta es inevitable: ¿acaso todo eso debe ser olvidado y perdonado? Me parece que sería completamente incongruente de su parte. Sobre todo porque usted lo señaló mediante encendidos discursos de campaña, y no parece admisible que ahora, cuando se trata de hablar con hechos, nos venga con que estos sinvergüenzas merecen amnistía y seguir mediante una variante o nueva especie de fuero (eso sería el perdón a final de cuentas), felices y contentos.

La corrupción, ciudadano presidente, es un delito, pero también es un agravio; nadie mejor que usted lo sabe, y poner punto final sólo porque a usted le viene bien o en gana, creo que lo alejará de sus electores y de quienes han depositado su confianza en que saldremos del nefasto círculo vicioso de la corrupción y la impunidad, se lo digo, como dice usted, con todo respeto.

No ponga punto final.

………………………………………..

Acertijo

Sobran los mercachifles.


Nuestros lectores comentan

  1. HAY JÚBILO EN CÍRCULOS DEL INFIERNO. ANTES DE INICIAR EL OFICIO, ESTA MISA HA TERMINADO, PODEMOS IR EN PAZ ….

  2. Acertado el reclamo, dijo que no engañaria al pueblo, los votos que se le otorgaron fue para que corrigiera y mostrara un gobierno sin impunidad.

  3. Acertado el reclamo, dijo que no engañaria al pueblo, los votos que se le otorgaron fue para que corrigiera y mostrara un gobierno sin impunidad.
    Que cumpla con lo que dijo, los votos no es para que el haga lo que quiera, es para lo que el pueblo pide. Que haga una consulta si tiene duda.

  4. José Escobedo Domínguez

    BIEN DON ENRIQUE, DE ACUERDO TOTAL CONTIGO. ESTOS TIPOS SIGUEN HACIENDO NEGOCIOS DESCARADAMENTE. Y NADIE LES HA DICHO NADA. A LOS QUE HEMOS RECLAMADO NOS MANDAN LLAMADAS DE LOS MALANDROS, QUE POR LO QUE SE VE SON SUS SOCIOS. A AMLO NO LE CORRESPONDE OPINAR POR NOSOTROS, POR MUY PRESIDENTE QUE SEA.