POBRES, PERO CONTENTOS

Pues ahí tienen que compareció (es un decir) el director del Issstezac, Francisco Javier Martínez Muñoz, ante los diputados locales (bueno, unos cuantos de ellos), en la salita del quinto piso del Congreso del Estado… para que no se viera tan vacío si lo hubieran hecho en el salón de plenos. Es por demás, les vale un cacahuate.

Y lo más rescatable, dicen las lenguas viperinas, fue que además de reconocer que al Issstezac le falta un chorro de dinero (porque hay organismos que no le pagan), lo que se llevó Martínez Muñoz fue ¡el beneplácito de los diputados! No’mbre, si hasta le echaron porras, y le dijeron que hacía un excelente trabajo… nomás faltó que lo agarraran a besos.

AHORITA QUE PUEDE

“Esto se va a poner bueno”, dicen chismosos de El Mineral fresnillense, quienes esperan ver, con ansia, para cuándo el góber Alejandro Tello le dará audiencia a su presidente municipal, Saúl Monreal Ávila, a sabiendas que a lo único que acudirá éste será a cantársela de frente y “exigirle” que ya se coordinen estado y federación, para que le ayuden en Fresnillo a combatir la delincuencia.

No conforme con eso, dicen que Saúl le hará más o menos el mismo reclamo, en tono serio y fuerte, al gobierno federal para que le mande más fuerza pública. Y claro, tiene que aprovechar ahorita que todavía le puede decir eso (y más) al presidente Peña Nieto, porque entrando su gurú y pastor López Obrador, quizá tenga que allanarse a la consigna de “abrazos y no balazos”. ¡Ups! Ni modo…

AGONÍA EXTENDIDA

El presunto respiro que le acaba de dar el góber Tello a los presidentes municipales de todo el estado, aseguran víboras especialistas, no es más que el “alargamiento” de una terrible agonía financiera en la que están metidos, literalmente hasta el cuello, las administraciones municipales. O sea, que no se acaba el problema, nomás se retrasa un poquito.

Y es que esos 300 millones de pesos que ya ordenó el góber que se entreguen a los ayuntamientos, no son más que un adelanto de sus próximos recursos, pero los agujeros en las tesorerías no se tapan definitivamente, y según lenguas largas, los alcaldes siguen gastando de más y sin orden. ¿Así cómo van a terminar con el problema?

MAL FIN

El que dicen que anda muy confiado (demasiado, según algunos) en que la suerte le sonreirá, las estrellas se alinearán y los dioses le darán su bendición, es el rector de la UAZ, Antonio Guzmán Fernández, quien aseguran está súpersegurísimo de que desde la federación sí le van a soltar dinero para poder cerrar el año. Bueno, a él y a otros 9 rectores universitarios que andan por las mismas.

Y mientras él rebosa confianza y tranquilidad (algo ha de saber), acá varios de sus colaboradores en realidad se encomiendan a cuanto santo existe, pues saben de sobra que –como lo dijo el propio rector– “no hay Plan B”, y si les niegan la lana, se avecina una bronca tremenda, pues no habrá dinero en el corto plazo… ni siquiera para comprar en el Buen Fin. ¡Qué escándalo!


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