HÉCTOR URIBE ESPINOSA
HÉCTOR URIBE ESPINOSA

La historia del soldado que ayer llegó de la guerra, a cargo de Ensamblaje Teatro, grupo profesional de Colombia dirigido por Misael Torres, fue una representación más del Festival Internacional de Teatro de Calle 2018, logrando reunir a espectadores en sus dos funciones.

Todo inició en nuestro bello Centro Histórico de Zacatecas, específicamente en la Plazuela Goitia, con asistentes que fueron llegando de poco en poco y hasta con media hora de anticipación; no importó que estuviesen cayendo algunas gotas de lluvia, de hecho parecía que las calles y la cantera se ambientaban para la puesta en escena.

Las escaleras del Mercado Hidalgo recibieron a las personas que no estaban dispuestas a mojarse, ya que los escalones de la plazuela se encontraban húmedos. Por otro lado, hubo algunos a los que no les importó quedar con los pantalones mojados, todo fuera por estar más cerca de los actores, tal vez queriendo adentrarse un poco más en esta historia.

Con la plaza llena llegó la hora anhelada, de pronto, sonidos alegres aparecieron detrás de los espectadores, los rostros se giraron en búsqueda de los cantos que se aproximaban; entre cuerpos sorprendidos se alcanzaron a distinguir alegres enmascarados con ropas y accesorios bastante coloridos; mientras los personajes caminaban entre la gente cantaban una alegre y pegadiza tonada. Al llegar al centro de la plaza, ante los ojos de todos, comenzaron de inmediato con dinámicas que tuvieron como resultado carcajadas del público; los regionalismos colombianos no importaron mucho a la hora de escuchar las bromas que iban arrojando, sólo importaba disfrutar el momento y adentrarse en las locuras que relataban.

Los cuatro enmascarados, después de debatirse por elegir al candidato perfecto para contar la historia, iniciaron con la narración; comenzaron a contar la historia de un hombre que lleva por nombre Rusante, un soldado que después de cinco años regresa de una guerra provocada por extranjeros que planeaban someter y apoderarse de las riquezas del lugar en donde pasó los mejores días de su vida, su hogar.

Llega de esta terrible batalla esperando ser recibido por todas las personas con las anteriormente convivía; “reclamo tus honores y tus mimos”, le gritaba a su amada ciudad, aunque desafortunadamente no recibió lo que a gritos pedía.

Cansado, desaseado y hambriento logra ver cómo a lo lejos se acerca a su mejor amigo, Menato, que al identificarlo comienza a atacarlo con preguntas que eliminan las metas que Rusante se había planteado para el día de su regreso: volver de la guerra siendo un hombre exitoso y con muchas riquezas.

Dejando las humillaciones a un lado, el soldado pregunta por Betía, mujer con la que hacía años caminaba por la plaza de su ciudad, argumentando que había regresado de la guerra sólo por ella. Betía hace su aparición y se encuentra con un alegre y emocionado soldado que va tras ella anhelando recibir apenas una señal de afecto; sin embargo, esta mujer no está interesada en brindarle ni una ligera mirada, por el contrario, sólo obtuvo los reclamos de las incontables veces que le pidió que no se enlistara en esta peligrosa guerra, que se quedara en su hogar, que dejara el alcohol y que se pusiera a trabajar.

Esta mujer remata con la frase “regresa a tu batalla soldado, que esta trinchera ya no es tuya”, para después enterarse de que su amada ahora está casada con su mejor amigo. En este punto, Rusante se percata de los estragos que puede dejar el tiempo y de lo errado que estaba en imaginar que todos lo recibirían como un héroe. Desanimado, enojado y casi sin aliento, termina la representación con la frase “con esta hambre cómo duele el amor”.

De esta forma los actores concluyen esta triste lección –aunque contada con un gran humor– de un soldado enamorado que obtuvo las respuestas a su cuestionamiento “¿cuál es el camino, el camino de la guerra y la gloria… o el camino de la vida cotidiana y sencilla?”. Los espectadores aplaudieron con euforia esta puesta en escena, demostrando el gran calor que los zacatecanos sabemos dar reconociendo un trabajo de calidad.

 

*Estudiante de la Licenciatura en Comunicación en Unid

 


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