SE FRIEGAN

Y ahora sale, como paladín de la justicia y defensora del pueblo, la diputada y cuasi-delegada plenipotenciaria del preciso electo López Obrador, la morenaza Verónica Díaz, a decir y hacer el llamado a que no agarren el dinero de las “herramientas legislativas”. Pero no sale su coordinador de bancada a decir nada…

¿Por qué no mejor lo hacen como grupo, todos en bola? Ah, pues según los chismosos del Congreso local, la razón es que dentro de la bancada hay broncas, no se ponen de acuerdo, y a final de cuentas ya no se sabe ni quién manda. Pero eso sí, todos advierten que se hará lo que Vero, en nombre del gurú López Obrador, diga. ¿Y lo que digan los demás? Se friegan.

LO QUE SEA SU VOLUNTÁ

En cuanto se supo que el alcalde de Guadalupe, el también morenazo Julio César Chávez Padilla, anda pidiendo una “coperacha” para hacer obra pública –que porque no tiene dinero el ayuntamiento, dice–, le llovieron críticas y señalamientos sobre los impuestos que paga la gente, y sobre cómo mejor no los gasta en lo que debe, en vez de andar regalándole joyas a Maradona.

De “hambreado” y “sinvergüenza” no lo bajan, y ahora que se canceló en Guadalupe el ya tradicional Festival del Día de Muertos, la gente ya está esperando que así como salió a las calles a “recoger basura”, ahora lo verán disfrazado de calaverita, pidiendo “el muerto” para solventar sus gustos, y justificar su eterna quejumbre de que no hay lana.

DE “VACACIONES”, AJÁ

Pues efectivamente nomás duró 12 horas el paro nacional al que se sumó la Universidad Autónoma de Zacatecas (bueno, su sindicato de docentes), pero ayer que supuestamente deberían haber retomado las actividades normales… ¡hubo unidades académicas donde de plano nadie fue, porque hicieron jornada de brazos caídos!

Resulta que llegaron algunos profes a varias de las prepas de la UAZ, y no había nadie en las escuelas. Así que, seguramente, inauguraron desde este martes una especie de “fin de semana larguísimo”, porque como, además, ahí viene el Día de Muertos, pues ya ni para qué hacerle al cuento con regresar a clases. Y ahí se ven, hasta el próximo lunes… o el próximo paro.

LOS “HISTÓRICOS”

De “histórico”, calificaron en el gobierno del estado, el convenio que finalmente –después de 16 años de zozobra– firmaron con el Infonavit para que las familias afectadas por la cochinada de casas que tenían (cayéndose, literalmente) en Rincón Guadalupano, puedan cobrar el seguro que habían contratado y, si lo desean, se cambien a una vivienda nueva.

Los de lengua viperina aseguran, sin embargo, que si hay que esperar 16 años para que cada conflicto se solucione así, pues entonces ya mucha gente se fregó. Lo de “histórico”, en todo caso, sería que las autoridades hicieran su chamba en el momento que se necesita, y no cuando ya todo pasó. Histórico sería, en todo caso, que de veras chambearan…


Deja un comentario