Dr. Enrique Arguelles Robles
Dr. Enrique Arguelles Robles

BIOETICA, DEFINICIÓN, CONCEPTO Y

AXIOLOGÍA DE LOS VALORES MORALES

 

 

 

La palabra ética es griega escrita con doble eta significa: característica o guarida; Cuando se escribía con una épsilon significaba: costumbre.

Sintetizado significa: un origen que forma hábitos y costumbres, o sea, que hay una conducta humana racional.

El concepto original sufre modificaciones por el tiempo y los lugares; pero la idea actual la podemos encontrar en los escritos de Platón y Aristóteles, quienes interpretaron en sus diálogos, en la ética a Nicómaco; la ética eudemistica; la Gran Ética, estas últimas son producciones aristotélicas y los diálogos platónicos.

Los latinos tienen una expresión: mor, moris, significa una moral que nace en la costumbre de los pueblos. Este concepto y significado los encontramos.

Ética es una parte de la filosofía que nos hace reflexionar sobre la conducta del bien y del mal; el pensamiento más antiguo, pues es presocrático es el Pitagónico.

Moral significa la conducta de una colectividad, por sus costumbres; es histórica, antropológica, geográfica que impone desde su exterior al individuo.

En ética, el individuo encuentra la conducta de su acción. La moralidad es una conducta que mi grupo racial me indica a seguir.

A los conceptos originales, sobre todo griegos, debemos de añadir las ideas de las escuelas filosóficsa menores socráticas, quienes después de la muerte de Sócrates formaron filosofías que matizaron los conceptos éticos y que influyeron en los latinos. Avicena, el gran filósofo persa y médico era aristotélico y en el siglo X reafirmó estos conceptos y todo ese bagaje es el que ahora nos sirve para entender la ética y la moral.

Hay una fuerza vital en todos los organismos vivos que los impulsan hacia lo creativo, lo positivo y la sobrevivencia de la especie. El hombre como corresponde a lo biológico, participa de esa fuerza vital, pero por su inteligencia sobrepone a lo instintivo su pensamiento abstracto hacia el bien, hacia lo bueno, lo bello. Así aspira a vivir feliz y esto lo consigue siendo virtuoso.

Es difícil para el humano llegar hasta los ideales platónicos de la honestidad, el amor, la justicia, etcétera, pero sí existe ese afán de llegar a ellos, aunque nos lo impida el andar de la vida y nos frustremos, como Sísifo, en su eterna tragedia.

Warren T. Reich ha definido a la Bioética como “estudio sistemático de la conducta humana en los fenómenos de la vida, a la luz de los valores morales”, me parece lo más preciso y concreto.

Para entender lo que es un valor, tendremos que ir a la fenomenología de Husserl:

Fenomenología, es lo que aparece en nuestra conciencia, es una emanación de lo que rodea a un objeto o persona como complemento y que hace responder a nuestra conciencia de un modo especial no es un simple receptáculo, sino que “capta” algo más que emana del objeto mismo.

“Los valores con cualidades apriorísticas de las cosas; son independientes de las cosas y de los actos humanos, por lo tanto, no varían. Son absolutos; no estén condicionados por ningún hecho dependiente de su naturaleza e histórica social, biológica, o paramente individual” (Cristina Seijo).

Hay una escala de valores y el hombre escoge el nivel; desde el simple sentir como el agrado/desagrado. El valor vital: como lo noble, o lo innoble. Valor espiritual: justo/injusto. Y los valores místicos, meta filosóficos. En Bioética nos referimos a los valores espirituales o morales como el bien y el mal.

Los valores son polares: lo bueno y lo malo, lo honesto y lo deshonesto; lo justo y lo injusto.  Hay una jerarquía de los valores, pues no todos son iguales.

El mayor valor es el más duradero, luego el más fundamental, o sea que da origen a otro valor; le sigue el más universal, o sea el que afecte a mayor número de personas.

El valor más satisfactor es el que produzca más placer. El valor moral indivisible es el que permanece integro; el más profundo es el que cala más hondo en la característica humana.

Dilemas clínicos son el colofón de los estudios de la bioética clínica, con el consentimiento informado en las principales enfermedades; o su observación en la investigación de los seres humana y lo cotidiano en la clínica.

El dilema es: “un razonamiento en el que la alternativa comprende a dos o más casos”.

En la clínica es necesario entender las principales corrientes éticas; conocerlas, comprenderlas, analizarlas, aplicarlas, (escala de Bloom) para poder juzgar una conducta y una acción.

Es necesario fundamentar y argumentar debidamente los conceptos y usar la historicidad del paciente en su contexto natural, económico, cultural, familiar e histórico, etc. para hacer un juicio más acertado.


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