Alberto Chiu
Alberto Chiu

A razón del ataque en que perdió la vida Susana Martínez, oficial de la Policía Municipal capitalina, era natural que se buscara la reacción del hoy secretario General de Gobierno del estado, Jehú Salas Dávila, para que abundara –entre otras cosas– acerca del esbozo de política pública que delineó el gobernador Tello en materia de seguridad, cuando dijo que aquí se haría lo que el presidente electo López Obrador defina, una vez que llegue al poder.

De la entrevista que le dio a mi compañero Claudio Montes de Oca, y que usted puede encontrar hoy en El Diario NTR, debo decir que me quedó un sabor de boca agridulce, y que si bien me quiero obligar a darle el beneficio de la duda… me quedo más con la duda.

Simplemente escucharlo me provocó cierto grado de preocupación por la forma en la que aparentemente tiene dificultades para armar respuestas concretas, por la forma en la que abusa constantemente de las muletillas para alargar palabras o letras, por la forma en que se evidencia que busca una y otra y otra palabra para responder, o por la forma en la que parece también dudar de lo que dice, y de cómo lo dice.

Pero está bien, digamos que eso es tan sólo la forma, y que aceptando (sin conceder) que no tiene tanta experiencia en su manejo personal ante las cámaras o los micrófonos (quizás no tenga ninguna), pues de todos modos habría que decirle que urge se ponga a trabajar en esos asuntos, pues la posición que ocupa requiere, precisamente, más soltura de su parte en los aspectos comunicacionales, si es que quiere hacerse entender fácilmente, y sobre todo porque esa fue su primer promesa: dialogar y ser abierto con todos. Le urge, pues.

Sin embargo, y atendiendo a que ese es un asunto que con práctica y dedicación se puede superar, habría pues que poner más atención al fondo, a lo que dice cuando se le cuestiona sobre asuntos relevantes. Y ahí, también me quedo con la duda.

Dijo, básicamente, que el éxito en la lucha contra el crimen organizado dependerá del nivel de coordinación que exista entre las corporaciones federales, las estatales y las municipales. Y que sobre eso precisamente hablará el gobernador Alejandro Tello con el presidente electo López Obrador, este fin de semana.

Dijo que ya se entendieron las limitaciones del estado y del sistema de seguridad pública que tenemos actualmente, y que esa “órbita” la asumió el gobierno federal, que constitucionalmente le corresponde a éste, y que desde allá se deben dictar las políticas y estrategias para combatir el crimen y la violencia. Y que a la seguridad pública local le tocan los delitos del orden común, como los robos a casa habitación, por ejemplo.

Dijo que, nos guste o no, la figura de “amnistía” es una figura constitucional válida, legal, y que más allá de la crítica a las ofertas de campaña, “tenemos el deber moral de asumir esta nueva etapa que va a empezar en el país”. Y soltó otros varios vericuetos legaloides constitucionalmente correctos.

Y será el sereno, pero a mí me parece que en el fondo, lo único que hizo fue una especie de “lavado de manos”, a la espera de lo que suceda a partir del 1 de diciembre próximo, y de los designios de López Obrador. En el fondo, creo que se hizo a un lado. Por eso, mi duda.


Nuestros lectores comentan

  1. Ahora las enormes fallas en cuanto a seguridad en el estado de Zacatecas estarán sujetas a los dictados de AMLO, vaya manera de gobernar de un bisoño que no sabe absolutamente nada de la realidad zacatecana y ocupa un puesto de pelele en la secretaría general, lástima por Zacatecas

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