CARA DE WHAT?

Lo mejor de la comparecencia de Jorge Miranda Castro, secretario de Finanzas, ante el Congreso del Estado –dicen los chismosos en la Legislatura–, fue la cara de “What?” que ponían los distinguidos diputados a cada palabra del funcionario, porque está visto que en eso de la cosa técnica él sabe mucho… y ellos nada.

Pero quien puso una de las cerezas del pastel fue la diputada priísta Carolina Dávila, quien al dirigirse a Miranda, le dijo algo así como que estaban muy agradecidos con que escuchara lo que tienen que decir los representantes populares, porque “no sólo queremos ser aduladores del gobierno, sino coadyuvar en su ejercicio”. ¡Ándale! ¡Al menos aceptó que adulan!

 

¡CHITÓN, CHITÓN!

Por cierto que, según contaron esos mismos chismosos, durante la tal comparecencia de Miranda Castro aquello tuvo momentos de locura y desorden, pues quizás como ni le entendían a lo que informaba el contador, pues los diputados de repente se ponían a chorchear entre ellos, y a contarse los chismes del día, y actualizarse sobre la telenovela.

De plano el presidente de la mesa, el priísta Chema González Nava, tuvo que parar momentáneamente la perorata y reconvenir a sus compañeros, y casi les dijo que “no la frieguen, dejen hablar al invitado”. Miranda, dicen, nomás se sonreía. Seguramente estaba divertidísimo…

 

UNAS SÍ, OTRAS NO

En el colmo de la soberbia, aseguran los lenguas largas, ayer todo mundo quiso hacerse de la “paternidad” de la iniciativa para que desde el año próximo deje de cobrarse la tenencia en Zacatecas. ¿Ahora resulta que a todos se les ocurrió primero? Que no se hagan, eso lo viene pidiendo la gente desde hace… pues poquito menos de 50 años.

Pero donde ningún diputado dijo ni pío, fue cuando tanto el secre Miranda como el góber Tello, por separado, ofrecieron que si los legisladores necesitan un nuevo recinto… ¡pues los cambian al elefante blanco de Miguel Alonso, el Centro Cultural Toma de Zacatecas! Así, se ahorrarían una nueva construcción. Los diputados, callaron…

 

COMO JUAN GRABIEL

Circuló ayer, en redes sociales, una presunta carta que el presidente municipal de Guadalupe, Julio César Chávez Padilla, le habría mandado al “Dr. José Antonio González Anaya, Secretario de Hacienda y Crédito Público” para pedirle lana, obviamente, por lo menos unos 200 milloncitos de pesos que le faltan para cerrar el año. Qué tanto es tantito.

Pero lo más curioso, dicen los de lengua viperina, es que la “cartita” está bien mal escrita y más parece la letra de una canción quejumbrosa y llorona contra la administración anterior (“no tengo dinero, ni nada que dar”, Juan Gabriel dixit)… y ni siquiera tiene sello de recibido de oficina alguna, más que una firma que quién sabe si será verdadera! Lo que hacen por ganar fama…


Nuestros lectores comentan

  1. Pues si es una “presunta carta que el Presidente Municipal de Guadalupe” mando al Secretario de Hacienda, lo más curioso es que no sea el mismo Presidente Municipal de Guadalupe quien salga a decir que no es el quien la escribió ni que la firma en ella no es la suya…

  2. Resulta sorprendente y curioso a la vez, que un simple comentario tarde 5 días en ser “Revisado y autorizado” para que sea visible en los comentarios, será acaso por que estoy comentando en contra de un integrante del nuevo partidazo intocable ??????