KAREN CALDERÓN | NTRZACATECAS.COM
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Lorena Salazar Frías, tiene 34 años, es originaria de Nochistlán de Mejía, quien desarrolla su proyecto  de enseñanza del lenguaje de señas con niños, jovenes y adultos sordos del estado en las instalaciones de la Universidad Pedagógica Nacional de Zacatecas (UPN) y su motivación es enseñar y dar una herramienta de comunicación a la comunidad sorda del estado, pues ella es sorda de nacimiento y debido a esto enfrenta barreras diariamente.

 

Zacatecas.- Sin percibir algún salario, Lorena desde hace dos años imparte clases para niños, jóvenes y adultos sordos, así como a sus familiares en  las instalaciones de la UPN, y, aunque no tiene un especial para impartir su materia, todos los días llega a la institución con una sonrisa.

Al inicio de sus clases sólo tenía un alumno; sin embargo, después de ese pequeño de ocho años “poco a poco fueron llegando más y más alumnos, de muchas edades lo que me hizo muy feliz”, pues hasta el momento, 800 personas toman el curso de Lenguaje de Señas, mismos que ahora poseen una herramienta más para comunicarse, detalló.

Lorena a lo largo de su vida se topó con grandes retos para lograr su preparación académica, pero, sobre todo, para encontrar una forma de comunicarse con las demás personas.

“Cuando estaba chiquita, una vez mi mamá me dejó a cargo de mi hermana porque me porte mal, y ese día escuché poquito, pero poco a poco se fue el sonido. Ese día nos dimos cuenta que mi hermano también era sordo porque mi mamá nos llamaba para comer y él y yo éramos los únicos que no íbamos”, recordó.

En el ámbito académico, Lorena cursó su educación básica en la primaria de su municipio y, aunque se le entregó el certificado, ella no comprendía las cosas que se enseñaban por su discapacidad.

En la secundaria ocurrió la misma situación e, incluso, en esta época ella sufrió de discriminación por parte de su maestro, pues le negaba el acceso a la educación.

Después, Lorena recibió tratamientos para la sordera, “mi mama nos llevó a mi hermano y a mí a que nos pusieran unos aparatos para el audio, pero no nos sirvieron, ya que era un sonido muy feo y molesto,  mejor no los usamos y seguimos en la búsqueda de alternativas de comunicación”.

En ese momento sus ganas de salir adelante y hacer algo importante en su vida fueron más fuertes y, junto con su mamá, buscó una escuela para sordos o en la que se enseñara lengua de señas; sin embargo, en la entidad fue imposible encontrarla.

Gracias a una asociación, Lorena localizó una institución para sordos en Aguascalientes y fue ahí donde ella recibió clases de lengua de señas. A partir de ese momento empezó verdaderamente su preparación académica.

Actualmente Lorena da clases a un grupo de 20 personas con discapacidad auditiva. En su curso hay alumnos que van desde los tres años hasta los 24. “Para mí son muy importantes mis alumnos, porque no quiero que ellos pasen lo que yo, y que tengan un lugar donde aprender a comunicarse”. informo que existen 800 sordos en el estado de los cuales la mayoria no sabe leer ni escribir.

Los padres de los estudiantes agradecen con lágrimas en los ojos y una sonrisa en su mirada el conocimiento que Lorena comparte a sus hijos y a ellos, porque “al fin los entendemos”.

“Gracias a la maestra ya entiendo a mi hijo y sé lo grande que pude llegar a ser. Gracias a ella nuestra vida cambió porque no hay otro lugar donde nos enseñen a comprenderlos”, expresó una de las madres.

Actualmente, Lorena y sus alumnos están a la espera de la construcción del aula especial para lengua de señas, al igual que su aprobación dentro del programa académico.

El acceso temprano a la lengua de señas y una educación de calidad son vitales para el crecimiento y desarrollo de los sordos, ya que son herramientas decisivas para el logro de sus objetivos. También resalta la importancia de preservar la lengua de señas como parte de la diversidad lingüística y cultural.

 

 

Retos

El principal reto que tiene una persona con discapacidad auditiva es la falta de medios de comunicación y la poca comprensión de su mundo, ya que se le quiere tratar con aparatos, pero éstos sólo dañan al paciente.

Otro de los desafíos que describió Lorena es la falta de espacios para el aprendizaje de lengua de señas, ya que en el estado sólo la UPN ofrece esta materia.

Asimismo, muchas personas padecen de la falta de oportunidades laborales o académicas, pues “no tenemos herramientas para comunicarnos lo que a muchos los lleva a pedir dinero en el camión, vender cosas o simplemente a depender de alguien más”.

Finalmente, la falta de traductores en espacios gubernamentales y educativos también impide que desarrollen plenamente sus actividades como las demás personas.

 

 


Nuestros lectores comentan

  1. Muchas felicidades a Lorena mi hermana que aunque vengamos de un Rancho sige adelante no importa que sea sordo mudos siguen adelante