Rafael Calzada Vázquez
Rafael Calzada Vázquez

rcalzadav@gmail.com

 

Una marca es un signo, imagen o grafía que en sí mismo identifica un producto y hace visible ciertas características, mediante la emisión de un mensaje comunicacional. Su función principal es vincular la imagen que se proyecta con un o una gama de productos, un esquema de producción y/o un segmento de mercado identificado con dicha marca. Es el principio de identidad visual a la que le pueden seguir la auditiva, táctil, olfativa y de sabor.

Frecuentemente la marca es la promesa del producto. Es decir, la marca se compromete a que el producto que porta el signo de identidad contenga ciertos valores, características, aspiraciones y/o satisfactores. Para ello debe poseer un mecanismo claro de diferenciación de los productos que le compiten. Debe establecerse en ello en qué son diferentes, aunque no siempre lo logren. El ejemplo claro lo muestra la diferenciación en los refrescos de cola. Los mercadólogos hacen lo posible por que se noten detalles, que puntualicen la personalidad, la calidad y el compromiso de cada marca. Esperan que el destinatario del mensaje gráfico pueda a simple vista identificar con una simple marca todo lo que hay detrás del complejo que la respalda.

Por tanto son elementos fundamentales de la marca las formas, los colores, la combinación de ellos e incluso las imágenes subliminales que pudiera contener la marca.

En la respuesta que los productos den a su marca, se juega el prestigio comercial o social. Los contenidos de las marcas señalan mecanismos de asociatividad de los elementos conocidos, con los por conocer que infieren una calidad esperada de la marca por su compromiso, prestigio y conocimiento previo. Así tenemos que hay formas de asociatividad: lógica, explicita, alegórica, por valores, histórica, simbólica.

Una marca debe, pues, ser sintética y con una simple grafía sintetizar un concepto; pregnante. Debe quedarse en la mente del receptor del mensaje de modo positivo; transmisor de sensaciones por ello se usan el placer y el dolor como mecanismos ideales para posicionar las marcas y productos (Nixon y Sico, por ejemplo); fácil de recordar; que sea única u original; que sea perdurable; adaptable, deseable y confiable; con connotaciones positivas; debe implicar sensaciones y pasión. Generalmente no se dirige a la razón si no a los sentimientos; debe ser agradable (cool, le llaman ahora), sexy y atractiva.

La marca distingue un producto de otro, indica procedencia, señala estilo y calidad, posibilita la publicidad autónoma.

Bien, consideré dar todos esos antecedentes, para señalar que para el grueso de la gente existe en la política una marca, un logotipo, un ideograma, que identifica al partido que creo Miguel Alemán: El PRI. Y que esa marca está vinculada en el imaginativo colectivo por asociación cognitiva con el despotismo, la corrupción, la ineficacia, el amiguismo. No se le puede regatear que tiene en su contenido el símbolo y la alegoría de los colores nacionales.

Aquí la marca PRI, que antes ocupó el cien y luego el 80 y luego el 50 por ciento, más uno de los cargos públicos, actualmente tiene sólo el 5 por ciento del electorado nacional.

Es una marca en plena decadencia con algunos gobiernos de los estados y municipales, que no se ve cómo, al vencimiento de su periodo, se puedan refrendar.

Seguramente López Obrador, al crear su movimiento de regeneración nacional, no se planteó acabar con el PRI, al menos no lo hizo público. Sin embargo, esa marca para poder subsistir deberá de cambiar de logo, de colores, de nombre y de propuesta. No tengo duda que a partir del Lopezobradorismo los partidos, especialmente el PRI deberán de ser otro producto.

AMLO, acabó con el PRI.

El autor, es abogado constitucionalista, con estudios de maestría y doctorado en Administración.


Nuestros lectores comentan

  1. J Francisco Valerio Q

    Diré, para continuar con la metáfora, que si una marca busca reposicionarse, debe caminar en paralelo a las preferencias de su consumidor. En una suerte de milagro -alimentado por la corrupción, la compra y coacción del voto- el PRI deambuló, pero con el poder a la mano, durante décadas, al margen de las necesidades y derechos de los mexicanos. Hoy chocó frontalmente con una realidad que le muestra que cuando llega a ciertos niveles el agravio social, la sociedad reacciona. Por cierto, ante el reconocimiento de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de que el 2 DE OCTUBRE constituye un crimen de Estado, sería sano que la Legislatura del Estado promueva una iniciativa nacional para cambiar el nombre t¿de todas las escuelas, calles, colonias, etc., que lleven los nombres de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría. Sería un cambio de aroma para la política mexicana.

  2. Víctor Manuel Sánchez Estrada

    Excelente comentario de una realidad irrefutable, la muerte y entierro del nefasto PRI, por la mano del patriota Andrés Manuel López Obrador, quién con su incansable lucha iba cavando la tumba poco a poco pero con paladas de tierra seguras. Felicito al autor de este magnífico Trasado de Arquitectura Política del Ilustre y a soberano Hermano Rafael Calzada Vazquez. El PRI por siempre y para siempre Q.D.E.P., es cuanto…