FELIPE ANDRADE HARO
FELIPE ANDRADE HARO

PRIMER ACTO. (El rey está de vacaciones en una playa exclusiva y, con una cheve en la mano, reflexiona)

ESCENA I

 

-Rey: Qué buen relax, como que ya me hacía falta olvidarme de tanto pedo que hay en mi méndigo reino. ¿Por qué a mí? Digo, soy buena persona, un buen católico, un excelente profesionista, ¿qué pecado he cometido para que pasen tantas cosas? ¿Será un complot de mis enemigos? Creo que me tendré que hacer una limpia. Y luego mis siervos de la corte que son una bola de inútiles. ¡Buenos para cobrar los cabrones! Pero de que son bueyes, lo son. Nadie se salva.

-Duque de Tarabilla: ¿Le traigo otra beer mi lord? ¿Alguna botana a su nivel?

-Rey: ¿Pero que jijos haces aquí méndigo? Te dije claramente que tú te irías a las aguas termales de San Ramón. Este lugar es exclusivo para gente de caché. ¿Cómo te metiste, hijo de Bartlett?

-Duque de Tarabilla: Cómo quiere que le responsa mi lord: ¿con propiedad o a su nivel?

-Rey: ¡Pues a mi nivel méndigo!

-Duque de Tarabilla: Bueno pues… ¡que jijos de la jijurria le importa cómo entré #LordPlaya Exclusiva! Para eso tengo lana, para gastarla en donde se me hinche. Y ningún cabrón me va a humillar. ¿Y sabe por qué? Porque no estamos en su jurisdicción, así que aquí se la pellizca. ¿Cómo la ve?

-Rey: ¡Guardias! ¡Guardias! Bueno hasta estos hijos de Gutiérrez Barrios me desobedecen. Te sacaste la lotería, yo me basto para surtirte.

-Duque de Tarabilla: Así debería de ser en el reino. Bravo, con tompiates para enfrentar las broncas que hay, sin miedo chinga’o. Ya no lo quieren en el reino porque no les ha cumplido, puras fallas con usted. ¿Sabe cómo está la bronca ahorita por tantas desapariciones? Bueno ya se burlan más de usted que del Chicharito, porque no se imagina cosas chingonas. La neta yo lo estimo y me agüito gacho cómo le tiran en las redes sociales. Necesita sacar el FUA.

-Rey: (Con cara de tristeza y a punto de chillar). Pues es que nadie me entiende, nadie me quiere. Yo pongo todo mi empeño en hacer las cosas bien, pero ¿quién me ha ayudado? NADIE.

-Duque de Tarabilla: ¿Y yo? El único que lo aguanta soy yo. A ver: ¿a quién trata mal? ¿A quién insulta al menor motivo? ¿A quién patea y jala las patillas? A MÍ CHINGAO. Y aguanto vara. A todos los demás los trata a toda madre: ¡Ay tesorero écheme una lanita para mi programa “1000 obras un camino”, por el amor de dios! ¡Ay Conde de obras públicas, a ver si no hace chingaderas y arregla bien las carreteras!

-Rey: Sírveme una copa de champaña y brindemos. Ponte a los Ángeles Verdes para alegrarme un rato. La neta ya no sé qué hacer. Y luego, que madriza nos ponen en las elecciones. Ahora ando viendo donde acomodo a los inútiles que perdieron. Esto es un desastre Duque. Estoy solito, me siento mostrenco en esta monstruosa burocracia. Y todavía faltan tres años. Uta madre, a ver si aguanto.

-Duque de Tarabilla: Sereno moreno, tenemos el plan A y el plan B. Por lo pronto vamos a descansar estos días. Un buen relax. Un masaje reparador y a recuperar el kung–fu que nos hace falta. Por cierto, ya desarticulamos tres bandas de malandros.

-Rey: Esa es una excelente noticia. Brindemos.

-Duque de Tarabilla: Lo malo es que son funcionarios de su corte. Pero por algo hay que empezar.

-Rey: Carajo, no tenemos remedio.

-Duque de Tarabilla: (En voz baja) Tú no tienes remedio panzón.

¡ALTO A LAS AGRESIONES HACIA LAS MUJERES!


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