APANICADOS

Todavía no se terminan de contar los resultados finales de la elección del domingo, y como decían en la tele hace mucho, ya “pandió el cúnico” entre varios miembros de partidos políticos que, de comprobarse la baja votación y si Pitágoras no falla, podrían no alcanzar el mínimo para mantener su registro.

O sea, dicho en otras palabras, dicen los chismosos que a más de tres ya les entró miedito de que vayan a desaparecer sus partidos, y vayan a quedar “desamparados” fuera de la ubre del recurso público. ¿Y qué les quedará? Ah, pues dicen que siempre hay una lancha salvavidas, y que esa podría ser… ¿¡Morena!?

 

QUÉ ARDOR

Era ya casi la medianoche, cuentan los lenguas largas de Fresnillo, cuando a pesar de que ya los candidatos perdedores, el presidente del INE, y hasta el mero preciso de la República habían reconocido el triunfo de Morena por todos lados, hubo uno que se resistía y, encima, no aceptaba que a él también le ganaron… ¡y bien gacho!

Sí, el mismísimo Benjas Medrano se dio todavía el lujo de mandar el mensaje de que era “muy pronto” (sí, cómo no) para aceptar que Saúl Monreal lo había barrido y trapeado. Por cierto, luego de que dijo que si perdía la culpa era de Pepe Haro, ¿podrá ahora decir de quién fue la culpa de que perdieran la Presidencia?

 

DÓNDE QUEDÓ

Con todo y lo “grande” que pudo haber sido, dicen los chismosos, de plano la presencia del que fuera ex presidente priísta de Guadalupe, Roberto Luévano Ruiz, prácticamente fue nula durante la campaña en la que competía para ser diputado federal. Caramba, y tan visible que era antes, dicen.

Al “amigo en grande”, dicen, o le quedó ídem la candidatura, o le quedó muy chiquita la aspiración. Aunque según otros, lo único que pasó es que alcanzó a cosechar lo que para varios fue una administración municipal que dejó mucho qué desear, y que también dejó a bastante gente inconforme o descontenta. ¿Será cierto?

 

¿Y AHORA?

Entre los más viperinos de los burócratas locales con ligas a administraciones anteriores, empezó a circular el rumor de que uno de los que muy probablemente resultarán damnificados de las recientes elecciones, será el ex góber y hoy flamante director de Fonatur, ni más ni menos que Miguel Alonso Reyes.

A menos, claro, que diga que siempre fue amiguis de Ricardo Monreal (y en secreto, de AMLO), que nunca ha dejado su ideal de izquierda, ése que abanderó en el PRD, que reniegue también del PRI… y de Alejandro Tello. Según otros, dicen que eso nunca sucederá, pero como ya se sabe, luego con MAR uno no sabe para dónde correrá luego de batear…


Nuestros lectores comentan

  1. PUES SÍ QUE DEBEN ESTAR PREOCUPADOS MIGUEL ALONSO Y GUILLERMO HUÍZAR, DE ENTRADA SERÁN TRES SENADORES DE LA REPÚBLICA: SOLEDAD LUÉVANO, RICARDO MONREAL Y JOSÉ NARRO QUIENES RESIENTEN AGRAVIOS PÚBLICOS Y QUE SIN DUDA LES APLICARÁN LA RECETA QUE CON ÉNFASIS HA REITERADO LÓPEZ OBRADOR ” AMOR, CON AMOR SE PAGA ” Y QUE SE TRADUCE EN LA SENTENCIA: COMO ME TRATASTE, TE TRATARÉ. POR OTRA PARTE, AHORA SÍ EL GOBERNADOR ALEJANDRO TELLO PODRÁ TOMAR DECISIONES PROPIAS.

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