NERVIOSILLO

Dicen que el candidato moreno a la capital, el junior empresario Ulises Mejía, ya se puso nervioso porque en los eventos donde coincide en la misma colonia con Cuauhtémoc Calderón y los del Verde, éstos tienen más gente que él, y entonces les empieza a mandar a algunos “malencarados” como para asustar a la raza… y no lo consigue.

Como que ya se dio cuenta de que lo rebasaron “ecológicamente”, y lo más triste del asunto, dicen los chismosos que nunca faltan, es que para bajarse los nervios al parecer ya agarró la costumbre de irse a alguno de sus locales comerciales a echarse algún “té de quila”, o de alguna yerba amarga, que le haga sentirse mejor… ¡ups!

 

COLGADO

Bien dicen que hay quienes ven burro y se les antoja viaje, y por ello hay lenguas viperinas que aseguran que quizá el más contento de que el ex gobernador Genaro Borrego haya manifestado públicamente el apoyo a su hermana Mónica, es Pepe Narro o Narro el malo; tanto, que ahora busca colgarse del ex góber como para darse un baño de pureza.

A pesar de presumir con sombrero ajeno, dicen, eso no le ha quitado ni uno de los trancazos que le llegan por no poder explicar cómo vive “con 20 mil al mes”, como él mismo dice, y no poder justificar de dónde los saca, o cómo están sus negocios con los jardines de niños que patrocina… ¡y ni siquiera da consulta! Porque es médico, ¿o no? O eso dicen.

 

ESCONDIDO

A muchos extraña –y a otros no tanto– que, luego de que en redes circulara un presunto video incriminatorio en el que el presidente municipal de Nochistlán lo involucra en el supuesto cobro de diezmos y mochadas varias, el amarillo aspirante a senador Rafa Flores Mendoza se puso más amarillo que de costumbre… y de pronto desapareció de la escena pública.

Cuentan que con la súbita desaparición pretende llevar a cabo la estrategia de “nadar de muertito”, a ver si la ola que trae su hermano Enrique, quien busca reelegirse en Guadalupe (aunque por el PRI, claro) lo alcanza a sacar a flote… aunque traiga lastres muy pesados. Y mientras tanto, en el llamado Frente, ¡ya ni lo mencionan! ¿Le sabrán algo?

 

GIGANTE

Se cuenta entre asociaciones de charros y cabalgantes de muchas partes del estado, que si hubo alguien que se sintió grande, ¡enorme!, fue nada más ni nada menos que el “pequeño gigante”, el profeta Elías Barajas, quien como vio que el góber Tello no asistiría a la cabalgata por la Toma de Zacatecas, pues él se fue hasta el frente de la columna.

Dicen que incluso se sintió tan a sus anchas como para ir comentando, entre los demás jinetes, que al cabo él tiene más años haciendo ese recorrido que cualquier otro funcionario, a quienes dejaron más bien atrás. Total, que no hubo quien le dijera que no, como para no levantar polvo, y lo dejaron ir allí. Total –dicen–, pa’ lo que le duró el gusto…


Los comentarios están cerrados.